miércoles, 3 de septiembre de 2014

HAS DICHO, ¿PAZ EN LAS VÍAS?

Desde la comisión de Bici-Artivismo Táctico del  Forum Mundial da Bicicleta (World Bicycle Forum) #FMB4, se convocó a la primera #RodadaMundialPorLaPaz, en la semana por la paz en Colombia y la celebración mundial del Día Internacional de la Paz (21 de septiembre).

Mujeres Bici-bles, en compromiso con la logística del #4FMB y de su correspondiente trabajo por la ciudad, organizó la primera #RodadaMundialPorLaPaz, en sincronía con otros colectivos y ciudades del país, como Cali, Medellín, Bogotá, Chía, Pasto y Villavicencio.

La rodada busca promover la construcción de la paz, “esa paz que se construye rodando por las calles y se consigue con el diálogo entre países hermanos, una paz que traspase fronteras”. Además, como ciclistas, reconocemos que las vías son también escenarios de paz porque cada gesto de intolerancia, cada ciclista atropellado o asesinado, responde a una forma de violencia que es necesario revisar y “replantear paradigmas y asumir una nueva forma de desplazarnos, movilizarnos y habitar las  calles sin temor a ser violentados o llegado el caso, perder la vida”.

Invitados todos a pedalear este jueves 4 de septiembre, 7:00 p.m., desde el Parque de las Palmas, en la primera #RodadaMundialPorLaPaz

Colectivos participantes: Mujeres Bici-blesPa la u en biciPiedecuesta Cultiva OxigenoBici 40La Revolución de la Bicicleta en Bucaramanga  Ciclas TrekBikeUISSOULBIKER y la tiendas  Welcome Bucaramanga y ALMACEN SOBREBIELAS MTB...


Acá el evento: https://www.facebook.com/events/1548007252086764/?fref=ts
Distancia 8,7 Km



Ruta: Parque de las Palmas, Carrera 29, Call 45, Carrera 27 al norte, sube por la Calle 37 hasta encontrar la Calle 36, baja por la Calle 36 hasta el Parque Garcia Rovira (Gobernación), baja por la Calle 35, Carrera 9 al sur, sube por la Calle 45 hasta la Avenida Gonzalez Valencia, toma la Gonzales Valencia hasta la Calle 58, Cra 30, sube por la Calle 56 hasta la Carrera 36, toma la Carrera 36 hasta la Calle 41, baja por la Calle 41 hasta la Carrera 29, vuelve al Parque de las Palmas.



Y A TI, ¿QUÉ TE MUEVE?

En Bucaramanga parece que la bicicleta sigue encontrando sus espacios. No solo nuevos biciparqueaderos con servicio gratuito son abiertos al público (hablo por ejemplo del proyecto de los 10 biciparqueaderos de la tienda Welcome Bucaramanga, y de los biciparqueaderos de los Centro Comerciales Megamall y La Quinta), iniciativas privadas que propenden por el ciclismo urbano, sino también el actual interés por parte de ciertos sectores públicos, como el Área Metropolitana, de dar apertura a planes de infraestructura vial que favorecen a los ciclistas. Celebro, además, que en la Feria Bonita, primera vez en su historia, la cabalgata es reemplazada por una bici-cabalgata, muy a propósito de lo que pasó en la Feria de las Flores, en Medellín y lo que sucederá, estoy segura, en otras ciudades del país, a partir de los ejemplos de Medellín, Cali y Bucaramanga. Mujeres Bici-bles estuvo en la presentación oficial de la cabalgata, fuimos invitadas por Juan Camilo Beltrán, director de la Cámara de Comercio de Bucaramanga y públicamente celebramos la intención de inclusión de los colectivos en la logística del evento. Por medio de Mujeres Bici-bles, extendimos la invitación a los demás colectivos y todos quedamos comprometidos con la bicicabalgata del 14 de septiembre.


 Sin embargo, ni Mujeres Bici-bles , ni Bici40, ni La Revolución de la bicicleta en Bucaramanga, ni Pa la U en bici, ni Piedecuesta cultiva oxígeno, ni Movilidad UIS, ni Ciclas Trek, ni ninguno de los más de 20 grupos de ciclismo de montaña, fuimos invitados al último comité de movilidad que se realizó el martes 2 de septiembre, en el cual hablaron sobre las actividades relacionadas con la bicicleta. El Instituto Juventud Deporte y Recreación, Inderbu, dice que Tránsito convocó y se desentienden del tema. El director de tránsito, Rafael Horacio Núñez, dice que fue Inderbu  y así sigue rodando la pelota (pero no la bicicleta). Me pregunto entonces, ¿por qué insisten en la exclusión? Estimados funcionarios públicos, esto es “políticamente incorrecto”.

Foto tomada de: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=690952907627344&set=pcb.690953637627271&type=1&theater

Al funcionario Saúl Gómez Niño, del Inderbu, a quien conozco desde que empezamos a organizar y promover los ciclopaseos, en dos ocasiones pasé una base de datos de los diferentes colectivos (se descarta, entonces, el desconocimiento de la existencia de otros grupos pro-bici). Empero, no fuimos convocados. Además, con anterioridad fuimos convocadas a un comité de movilidad, posterior al día sin carro (se descarta, entonces, el desconocimiento de la existencia de otros grupos pro-bici). No obstante, no fuimos convocados. Es lamentable esta situación –y decepcionante-, porque no es la manera “política” de corresponder el trabajo que no sólo Ciclaramanga, desde lo recreativo promueve, sino que desde los diferentes movimientos sociales, verdaderamente sin ánimo de lucro, estamos promoviendo a favor del ciclismo urbano. 

Me había demorado en escribir públicamente sobre esto. Y lo hago a título personal. Lo que acá escribo es un llamado de atención a la Dirección de Tránsito de Bucaramanga, al Instituto de Recreación y Deporte de Bucaramanga y también a la Corporación Ciclaramanga, quienes a lo largo de su existencia, han favorecido los intereses particulares de quienes hoy la constituyen. El ciclismo urbano debe alimentarse de los amigos de la bici, no de la burocracia amañada. El ciclismo urbano no debe responder a los intereses particulares de quienes sostienen su promoción, sino debe fortalecerse en sinergia. Por fortuna, las verdades empiezan a revelarse y la bicicleta sigue encontrando sus amigos y sus espacios en la ciudad. Y seguimos pedaleando.

Queda la duda de los motivos y los alcances de la exclusión. Lo bueno es que actividades como la #RodadaMundialPorLaPaz ya cuenta con el apoyo de varios colectivos pro-bici de la ciudad. Queda, también, el deseo de seguir trabajando y de alcanzar la sinergia entre los colectivos. Nos mueve el ciclismo urbano, nos mueve el deseo de mejorar la calidad de vida de la ciudad y también nos mueve el encuentro con los amigos de la bicicleta.
 Y a ti ¿qué te mueve? 


martes, 29 de julio de 2014

LA LEGENDARIA BICI

Me permito por primera vez compartir un texto que no es mío, todo a propósito de la #RodadaDeLuna de julio de Mujeres Bici-bles en la cual cuatro personas, incluyendo a una chica de la colectiva, decidieron pedalear desnudos en consecuencia de la libre expresión. El cuerpo desnudo atrae las miradas, llama la atención y provoca reacciones a favor y en contra. Es el cuerpo y la bicicleta pidiendo reconocimiento en las vías. Es el cuerpo y la bicicleta llamando la atención que necesitamos los ciclistas para ser protegidos en las vías. ¿Qué hay subido a la bicicleta que desconocen -cierran -pitan -roban -morbosean -ofenden -insultan -gritan y trasgreden? Un ser humano. Como quien va tras el volante, como quien maneja la moto, como quien se mueve en Metrolínea.



LA LEGENDARIA BICI

Por: William Kqa

“Cuando veo a un adulto en una bicicleta, no pierdo las esperanzas por el futuro de la raza humana”.
(H.G. Wells)

Andar sobre dos ruedas, disfrutar del paisaje, reencontrarse con el pueblo y acaso con nuestro propio cuerpo. La humilde bicicleta -tal como la conocemos- comenzó a rodar por el mundo casi en paralelo con la Revolución Industrial. Ahora, es esta sencilla máquina, la que con modestia y coraje, lucha para liberarnos de algunos desvaríos tecnológicos que vienen calentado el planeta más allá de lo soportable.

Aquí, un grito en defensa de ella, de las ciudades, de nosotros mismos. Tras ser un vehículo muy útil, e instituirse como un medio de transporte bueno, bonito y barato, es además subversiva. Frente a la aplastante amenaza de los carros, raudos e insensatos, ponen la nota discordante, anti-sistema, radical. Se oponen al calentamiento global, a la obsesión por el petróleo, a la degradación de los ciudadanos y las ciudades. Puede decirse, por eso, que quizás la bicicleta constituye el punto de equilibrio entre la fuerza humana y la tecnología. Una escena vívida que revela cómo las dos ruedas de tracción humana son capaces de derrotar, de la manera más clamorosa, a las máquinas tragonas de combustible fósil o gas, se puede vivir casi cualquier día frente a un atolladero de carros.



Mientras crece la impotencia, el ceño fruncido de los choferes, uno pasa triunfal, orgulloso de haber vencido con su bici el problema. El antropólogo francés Marc Augé da pistas para entender esa sensación de victoria natural. “La bicicleta -dice- es un objeto pequeño, incorporado y no un espacio habitado como el automóvil”.

Los carros encierran a la gente, la malhumoran, la vuelven impotente cuando surge algo tan estúpido como un atolladero, frente al cual el hombre del volante no puede hacer nada, más allá de mandar todo al carajo inútilmente. En el mundo existen, actualmente, alrededor de ochocientas millones de bicis, quizás el doble que de autos. Su contribución al cambio climático, en cambio, es mínima o nula (salvo que se tengan en cuenta los gases de efecto invernadero que emiten las fábricas que las producen). Una suerte de movimiento mundial comienza a emerger detrás de su resurgimiento, con ánimos de sacudir realmente el tablero global.

Los países en los que más se usa la bicicleta son Dinamarca, Holanda, Alemania, Suecia, Italia y España. En América Latina, México y Colombia lideran la revolución bicicletera. Todo lo cual evidencia que el movimiento ciclístico mundial comienza a gravitar en la política y los movimientos sociales. Lenta y suavemente, aun cuando la clase política mundial parece tardar en darse cuenta del enorme simbolismo de la bici. Numerosas leyes en varios países han recogido el impacto de esta suerte de avanzada mundial en defensa de las bicis, pero sobre todo en aras de un aire más limpio. El uso de esta máquina prodigiosa ya forma parte de la agenda política ambientalista y podría tener una fuerza suficiente para seguir transformando ciudades.




Entretanto, la bicicleta, la humilde bici, continúa su batalla. Ya no solitaria y olvidada, sino ahora algo más masiva e intrépida. Tiene nexos con la política y las leyes y va calando lentamente en el corazón ciudadano, tan cansado de vivir en jaulas de cemento inhumanas. El modesto aparatito está propiciando una revolución ya no tan silenciosa. Está gritando, desde su humildad, que el mundo puede ser recorrido de otra manera. 

EMANCIPACIÓN FEMENINA: BICICLETAS PARA LA LIBERTAD

Dejadme que os diga lo que opino del ciclismo. Creo que ha hecho más por la emancipación de la mujer que ninguna otra cosa en el mundo. La bicicleta le da a la mujer una sensación de libertad y autoconfianza. Yo me congratulo cada vez que veo a una mujer montada en bicicleta…. la femeneidad libre y sin ataduras.
Susan B. Anthony


Hacia la década de 1890 la bicicleta había alcanzado su más alta popularidad en las sociedades estadounidenses y europeas y con plena facilidad se veían ciclistas en las vías. Cientos de fabricantes se beneficiaron de este auge y continuaban rediseñando las propuestas originales de sus antecesores. Una euforia ciclística que, sin duda, sacudió los cimientos económicos, sociales y hasta configuró una nueva mujer.


La bicicleta, en 1890, también tuvo una importante función en la vida de las mujeres: representó la necesidad de cambios sociales, la lucha de las mujeres por el derecho al voto y tuvo una fuerte incidencia en la historia de la emancipación femenina, por ser el primer vehículo al que accedieron las mujeres y que, además, proporcionaba una libertad de movimiento mayor que cualesquiera otras formas de transporte.

Sin embargo, no fue nada fácil para las mujeres de la época usar la bicicleta por varias razones. Además de ser ridiculizadas y señaladas por una sociedad machista por usarla, también se llegó a creer que usarla podía causar daños físicos, como esterilización, menstruaciones dolorosas, caída del útero y hasta aborto y, morales, porque “inducía a la depravación por generar excitación sexual”[1] y perjudicar la unidad familiar al permitir que una mujer desertara del hogar, se moviera por su cuenta y se resistiera a esa aparente condena al sedentarismo.


 No obstante, un evento determinante para el uso de la bicicleta fue su evolución tecnológica, especialmente el desarrollo de la cadena y la implementación de llantas de igual tamaño para disminuir el esfuerzo del pedaleo. Esta transformación en el diseño le dio a la bicicleta mayor seguridad de circulación y un diseño más rápido, estable y que, hoy día, es la base para el diseño de bicicletas. Por supuesto, estos cambios allanaron el camino para permitir el acceso total a una bicicleta, incluyendo a las mujeres.

La bicicleta, entonces, permitió a las mujeres conquistar la autonomía necesaria para viajar libres, sin depender de un compañero, alcanzar distancias mayores a las de su localidad, conocer otros paisajes, tener conocimiento de su cuerpo y apoderarse de la bici como una herramienta de alto poder personal y político.

“The new woman”[2], la nueva mujer, así se conoció a la mujer moderna, quien rompió con las convenciones de trabajo fuera del hogar, evitó el papel tradicional de esposa y madre, y se hizo políticamente activa. Ella, entonces, se vio en igualdad con los hombres y la bicicleta le ayudó a afirmarse a sí misma como tal.

En 1894, Annie Cohen, una mujer inmigrante judía lituaniana con tres hijos, “fue la primera mujer en recorrer el mundo en su bici y, en ese periplo, ganar 10 mil dólares”[3]. Dos años más tarde, Susan B. Anthony, líder feminista norteamericana y también ciclista urbana, dijo en una entrevista para el NewYork Sunday World: “la bicicleta es el objeto que más ha contribuido a la emancipación de la mujer que otra cosa en el mundo. Le da a la mujer la sensación de libertad y seguridad en sí misma. Cada vez que veo una mujer manejando una bicicleta me alegro, porque es la imagen de la libertad”[4].


 Sin embargo, el desafío social que provocó el uso de la bicicleta como medio de transporte también implicó un cambio en la vestimenta de las mujeres, por ser incómoda para el pedaleo. La ropa apretada, los corsé, las largas y pesadas faldas victorianas puestas sobre enaguas o aros, las camisas de manga larga con cuello alto que entorpecían el movimiento no encontraron lugar en los cuerpos de estas nuevas mujeres.


El ciclismo requirió repensar la ropa de las mujeres a una forma más práctica y racional de vestuario y rápidamente toda esa ropa opresiva fue reemplazada por pantalones-pollera o “bloomer”, se liberaron del corsé, algunas dejaron atrás los vestidos y llegaron a usar ropa de hombre, todo con el objetivo de encontrar los atuendos apropiados para la movilidad de su cuerpo. Esto, sin embargo, no era una simple cuestión de cambio de indumentaria; también desafió las normas tradicionales de género y las percepciones de la feminidad y cambió para siempre la percepción pública de la conducta femenina: en esa reforma de la vestimenta para el ciclismo las mujeres también podían mantener y mejorar su feminidad sobre una bicicleta.

Así fue como esa nueva mujer, con cambios en su indumentaria, con la posibilidad de recorrer grandes distancias en bicicleta y de encontrar otras opciones de vida, se vieron como igual ante los hombres, transformaron los roles de ellas en la sociedad y provocaron, en el escenario público, un verdadero desafío social y un compromiso con sus derechos.



La bicicleta, entonces, fue el vehículo de cambio y de transformación para las mujeres y, por encima de toda la vulnerabilidad en sus derechos políticos, económicos y sociales de la época, alcanzaron la emancipación subidas en una bicicleta. María Pognon, presidenta de la Liga Francesa de Derechos de la Mujer, afirmó que “la bicicleta era un instrumento igualitario y nivelador que ayuda a liberar a las mujeres”[5]. Y decía su compañera de lucha, Elizabeth Stanton, “las mujeres viajamos, pedaleando, hacia el derecho de voto”[6].

En el libro, A wheel within a wheel: how I learned to ride the bicycle, publicado en 1885 en Estados Unidos, la sufragista Frances Willard y defensora de los derechos igualitarios de la mujer invitó a las mujeres de la época a superar las barreras sociales y a hacer de todo, “Do everything”[7], como lo señalaba su famoso slogan. Las motivó, entonces, a que se involucraran con prácticas que desafiaron el modelo de los roles de la mujer y a usar la bicicleta como una manifestación política de libertad.


  
Así, los cambios sociales provocados por la bicicleta, no solo se limitaron a transformar la moda femenina. Una mujer en una bicicleta ya no dependía de un hombre para movilizarse; ganó movilidad física, amplió sus horizontes, experimentó un nuevo sentido de libertad de movimiento, nueva emoción física gracias a las velocidades que alcanzaba. La bicicleta permitió una paridad con los hombres y muchas mujeres de la época llegaron a considerarla como una máquina para la libertad.

En Bucaramanga, el uso de la bicicleta en las mujeres está promocionado desde la sinergia de una colectividad, específicamente, desde la presencia como movimiento social de la colectiva Mujeres Bici-bles, cuya creación como grupo remonta a diciembre de 2012 y derivó del sentido que tiene la bicicleta para cada una de las mujeres que nos hemos integrado al proceso, el cual nos llevó a encontrarnos y plantear un ejercicio de empoderamiento en asuntos de interés para la ciudad y que involucra especialmente a las mujeres, como también a los hombres. Este proceso parte de una decisión consciente de actuar y participar en la construcción de ciudad en un ámbito tan trascendental hoy como lo es la movilidad, donde la bicicleta, siendo parte de la vida de cada mujer bici-ble, constituye un maravilloso instrumento de libertad para propiciar el goce y ejercicio del derecho a la ciudad en la urbe contemporánea[8].



Igualmente, en las vías de los cuatro municipios (Bucaramanga, Floridablanca, Piedecuesta y Girón), se vive una tensión por la apropiación del espacio público donde el sentido de propiedad privada de los automotores se traslada al sentimiento de dominio de las vías. También adolecemos de ciclorrutas y de una política de movilidad clara y oportuna que visibilice a la bicicleta como otra forma de movilidad que debe sumarse a los derechos y deberes para el tránsito, respetando las normas establecidas para una movilidad segura, respetuosa y cordial.  




[1] SCHETINO, André. A bicicleta, o ciclismo e as mulheresnatransição dos séculos XIX e XX. En: Revista de Estudios Femeninos Universidade Federal do Rio de Janeiro. Vol.17, 2009, p. 118.
[2] ZHEUTLIN, Peter. Women on Wheels: The Bicycle and the Women’s Movement of the 1890s. [En línea].  < http://www.annielondonderry.com/womenWheels.html > [citado 21 de mayo de 2014].
[3] MONTESINOS, Susana. La primera mujer en dar la vuelta al mundo en bicicleta. [En línea].  <http://diarioenbicicleta.wordpress.com/2009/07/09/la-primera-mujer-en-dar-la-vuelta-al-mundo-en-bicicleta/> [citado 21 de mayo de 2014].
[4] MORUA MARTÍNEZ, Ernesto. Algunas notas sobre los inicios de las mujeres en bicicleta. [En línea].  <http://indicespoliticos.blogspot.com/2013/02/algunas-notas-sobre-los-inicios-de-las.html> [citado 21 de mayo de 2014].
[5] SCHETINO, André. Op. cit., p 112.
[6] GALEANO, Eduardo. Los hijos de los días. “Julio 19”. Buenos Aires: Siglo XXI, 2012. p. 84.
[7] WILLARD, Frances. A wheel within a wheel: how I learned to ride the bicycle. New york: Fleming H Revell Company, 1885. p. 80.
[8] ENTREVISTA con Andrea María Navarrete, coordinadora Mujeres Bici-bles. Bucaramanga, 20 d mayo de 2014. En: Diario ADN Bucaramanga, p. 15.

jueves, 17 de julio de 2014

GENEALOGÍA DEL BÍPEDO RODANTE

La primera rodada por la fuerza de la autopropulsión configuró en mí una nueva anatomía. Articuló, en ese sencillo sistema de rotación por la acción del cuerpo, un híbrido de dos elementos de naturalezas opuestas, mujer y bicicleta, un ente que aparece como una excepción para las formas de movilidad, en un contexto donde esta unión era también un punto de excepción y también un punto de fuga… La bicicleta y el cuerpo componen un oxímoron, el bípedo rodante.

Constituido el híbrido, y por trece años, el proceso se ha revertido: el híbrido ha dejado de ser el lugar de los desencuentros con los paisajes urbanos y esta fusión lucha por transformarse en un lugar común. Empecé entonces mi crecimiento como organismo vivo, el proceso de reincorporación a un ecosistema que se resiste a la presencia de seres en bicicleta. Un pedaleo libre por la ciudad, en una exploración que me envuelve en su geografía y me permite habitar el ecosistema urbano; soy un andrógino de la velocidad: una velocidad que ha recuperado todo esfuerzo humano y ha superado lo que el automóvil no pudo: sentir el movimiento hecho carne.

Fortalezco también mi presencia con la sinergia de otros como yo. De esos encuentros entre bípedos rodantes se materializaron iniciativas ciudadanas, movimientos sociales, colectivos que defienden y animan la presencia de más como nosotros en las vías. Primero en Ciclaramanga con el ciclismo recreativo y la institucionalización de los ciclopaseos un jueves y un domingo del mes y también la bandera para mostrar en Findeter por ser Bucaramanga una ciudad emergente con proyección sostenible (!). Luego Mujeres Bici-bles con el ciclismo urbano, provocando que más chicas, sin importar la edad, se suban a la bicicleta y también poniendo sobre la mesa, la mesa del alcalde, de la dirección de tránsito, la mesa del ciudadano común y demás comensales asuntos propios de una ciudad fatigada en su humo, estática en su caos vial e indiferente a una forma de movilidad que no solo es recreativa y deportiva, sino también urbana.

Converge toda esta praxis y acciones reales pro-bici urbana también en este esfuerzo individual y personal para ampliar la comprensión de una forma de organización no jerárquica, ese sistema de correspondencias de una tecnología revolucionaria que no se agota ni en su evolución, ni en su presencia en las vías y que, gracias a la filosofía, tampoco se agota en su discurso.


Pedaleo, entonces, con un evidente problema frente a mi ojos, el de la movilidad alternativa en bicicleta, que no sólo se suple con la acción física del bípedo rodante, solo o en colectivo, sino que también me di cuenta que tenía que afrontar ese problema desde un ámbito más reflexivo, como el filosófico, que me permitiera salirme del objeto y observar su naturaleza. Llegué al punto en el cual me encontré con la necesidad de explorar teóricamente un problema hasta entonces práctico y en el transcurso de esa exploración observar incluso la reformulación del mismo: la movilidad posibilitada por el flujo de la hibridación, en contradicción con la inmovilidad sustentada en el discurso prohibitivo.


lunes, 16 de junio de 2014

CARTA ABIERTA AL DIRECTOR DE TRÁNSITO DE BUCARAMANGA

Bucaramanga, 9 de junio de 2014

 




Señor
RAFAEL HORACIO NUÑEZ
Director
Dirección de Tránsito de Bucaramanga
Ciudad


Ref. Carta abierta al Director de Tránsito de Bucaramanga.


Reciba un cordial saludo y sepa que me alegró conocerlo personalmente antes de ingresar a la charla “Infraestructura segura para peatones y ciclistas”, dirigida por la directora de la Corporación Fondo de Prevención Vial, Carolina María Galeano Rodríguez.

Quiero, primero, transcribir acá algunos fragmentos sus dos intervenciones en la charla, aspectos sobre los cuales quiero llamar la atención. Cito verbatim.

PRIMERA INTERVENCIÓN:

-     “En primer lugar debo agradecer a la doctora Carolina Galeano que ha sido una persona muy especial como directora de Fondo y Prevenciones del departamento de Santander,  […] las personas que tienen que ver con la bicicleta, que queremos impulsar en Bucaramanga por indicación del Dr. Luis Francisco Bohórquez, lo de la ciclorruta y yo le agradezco a todas las personas que están aquí: a Ciclabucaramanga, a bicicletas, a los maestros del ciclismo que tenemos acá porque tenemos a los campeones que nos tienen tan orgullosos Europa […] y quiero que después de esto nos sentemos a trabajar en ese tema, en el día de no carro hay unas vías de ciclorrutas diseñadas que no estén desocupadas, la 27 de la 56 y no pase nadie, que usemos ese día del no carro, que lo trasladamos del 5 al 25 y empecemos a motivar este tipo de cosas. […] Gracias doctora Carolina porque ahora que ud. se nos va de Santander, la podamos tener para que nos de algunas ideas como asesora del despacho del alcalde en este tema, o de nosotros, el tránsito, pero estamos todos en ese trabajo con el señor alcalde, tanto el Metrolínea como el Área Metropolitana, como a la Dirección de Tránsito y el Inderbu, como responsables de sacar adelante algún principio de ciclorrutas, pero tenemos que empezar por algún lado, para que esto vaya cogiendo camino, favorecer el transporte público, todo ese tipo de cosas que estamos haciendo en Bucaramanga”.


SEGUNDA INTERVENCIÓN:

-          “Yo quiero hablar lo siguiente. Es que, yo sí le pido el favor a Andrea que salvemos un poquito la palabra en eso, porque es que criticar es muy fácil, déjeme arrancar a mí tantico, y yo les ayudo, y nos ayudamos porque esa es mi voluntad […] pero déjeme empezar, no me quiten el ánimo. […] Hablaba Andrea de lo de aquí y no me deja mentir la doctora Carolina porque con ella estuvimos trabajando con los señores del Cacique de cómo de hacer una obra ahí que no se puede hacer puente peatonal porque es difícil, no deja los espacios, pero sí un pompeyano. […] Entonces son cosas que como digo yo, yo sí invito a que me pongan el ánimo para poder seguir trabajando, no me lo van a bajar tampoco con las críticas, pero es que criticar es más fácil que hacer. […] Entonces yo, como autoridad, Rafael Horacio, en nombre mío, que vale políticamente también como un político serio del departamento de Santander, pongo aquí mi palabra para saber que aquí vamos a hacer y a trabajar con uds. […] Acabamos de aprobar un POT en la ciudad de Bucaramanga, totalmente diferente al que ha funcionado hace 14 años, son cosas que nos toca corregir. […] Y bueno temas habrá para hablar y discutir todo lo que quiera porque eso es tela de dónde cortar y lo que sí les pido el favor es que me dejen hacer”.

Sobre la primera intervención, quiero corregirle los nombres de los colectivos que ud. mencionó. Creo que estaba hablando de Ciclaramanga y Mujeres Bici-bles, el cual represento. Me gustaría enterarlo que, además, hay más iniciativas ciudadanas pro-bici: Bici40, La revolución de la bicicleta en Bucaramanga, Piedecuesta cultiva oxígeno, entre otros; también las iniciativas privadas de algunos almacenes de bicicletas, como por ejemplo la tienda Welcome Bucaramanga, quienes están implementando biciparqueaderos en la ciudad como una iniciativa de empresa privada; sumamos también varios colectivos de ciclomontañismo y ciclistas urbanos independientes, no agrupados. Todos con el deseo de tener voz en las decisiones que nos competen y de participar activamente en la promoción de la bicicleta como alternativa de transporte. Es hora de INCLUIR a los colectivos e interesados en las decisiones políticas sobre movilidad en bicicleta. Por ejemplo, ¿cuál es la agenda programada para el día sin carro? ¿Con quiénes están organizando estas actividades? ¿Cuáles colectivos son convocados? ¿Cuáles ciclistas urbanos? ¿Cuándo va a socializar la programación?

Sobre la segunda intervención, quiero detenerme en varias ideas:

Primero, le agradezco que se dirigiera especialmente a mí. Me halaga, lo confieso. Sé que lo hizo porque previo a su intervención formulé varios interrogantes: ¿Qué pasa con las 76 señalizaciones que prohíben el tránsito en bicicleta?; sobre la tan nombrada ciclorruta que va desde la Flora a Girón, prometida desde 2012 y estamos en junio y nada de nada, ¿cómo y cuándo la van a construir?; sobre la aprobación del POT en el cual, en el artículo 132, prohíbe la construcción de ciclorrutas en arterias primaria y secundaria, ¿cómo pretenden CONECTAR el área metropolitana con Bucaramanga por medio de un bicicarril si el POT NO lo permite?; sobre la idea que tenemos Mujeres bici-bles y La Ciudad Verde de pintar las cebras en mal estado y que la Dirección de Tránsito no cuenta con presupuesto para ello, pero que con gusto las pintan si les donamos la pintura, entonces, ¿qué podemos hacer como iniciativa ciudadana que sueña con una mejor ciudad?; sobre la urgencia para permitir espacios para peatones en la transversal del Cacique, donde está ubicada una señalización que prohíbe el tránsito de peatones, ¿cómo solucionar esto desde la iniciativa ciudadana si no hay apoyo de las entidades competentes y que además es urgente solucionar?

¿Sabe por qué mencioné todo esto? Ud. dice que criticar es muy fácil y más criticar sin hacer. Le cuento que llevo 12 años pedaleando la ciudad para llegar a los diferentes destinos: universidad, trabajo, casa. Además, participé en la fundación, proyección y posicionamiento de 2 colectivos: Ciclaramanga y Mujeres Bici-bles, los cuales, desde diferentes actividades, promocionan el ciclismo y son bien reconocidos en la ciudad. A esto súmele que enseño a otras mujeres a usar la bicicleta y a empoderarse de su movilidad subidas en una y nadie me paga por hacerlo. Además, mi tesis de maestría discurre sobre la bicicleta y el ciclismo urbano, en especial el caso de Bucaramanga y frecuentemente estoy publicando reflexiones sobre movilidad y bicicleta desde mi blog personal www.demononave.blogspot.com. Soy promotora de La Ciudad Verde en Bucaramanga, con quienes hemos organizado tertulias sobre temas de ciudad, género y movilidad. Y, finalmente, hago parte del comité de programación del IV Foro Mundial de la Bicicleta, que se llevará a cabo en Medellín, 2015. Como ve, sí hago. Y también “critico”, porque cada decisión sobre la bicicleta y el peatón también me afecta y sueño con una ciudad que incluye y reconoce todo tipo de movilidad.

Cuando ud. me pide el favor de no “desanimarlo”, quiero decirle que los desanimados en las vías somos los ciclistas urbanos, quienes nos encontramos diariamente con señales que prohíben nuestra circulación, señales que EXCLUYEN y, además, nos frustran el deseo de algún día pedalear sobre ciclorrutas que conectan el Área Metropolitana. ¿Se ha subido ud. a una bicicleta y ha pedaleado por las vías de Bucaramanga para llegar a su trabajo? Lo invito a que lo haga y así sienta el verdadero desánimo de una población en ascenso, porque lo bueno es que cada vez somos más ciclistas urbanos en las vías, no sólo ciclistas que asisten a ciclopaseos, sino ciclistas que usan la bicicleta como su principal medio de transporte.

En su intervención también dice ser un “político serio” y, como tal, su respuesta me deja un desaire. Con todo respeto, como buen político, debe aprender a escuchar las “críticas” de quienes viven, conocen y reconocen en las vías las fallas que hay para lograr ese ideal de ciudad, capital sostenible, que desde la alcaldía tanto pregonan. Si en serio está dispuesto a dialogar con los ciclistas urbanos, convóquenos, pero no solo convóquenos sino también ESCUCHE lo que tenemos para decir.

Retomando partes de la intervención de Carolina Galeano, destaco las siguientes ideas, que me parecen pertinentes para el caso de Bucaramanga:

-          La movilidad es un derecho fundamental, como también lo es el derecho a la vida y a la protección.
-          Implementar espacios para peatones y ciclistas no solo mejora la movilidad sino la convivencia, la salud pública, ambiental, mitiga la contaminación por emisión de tóxicos y la gente puede ser más activa y más feliz. Además, son compartidos no solo por ciclistas sino también por otras personas vulnerables. Es decir, permiten la accesibilidad y la inclusión.
-          La seguridad vial es un asunto de co-responsabilidad institucional y de las personas.
-          Los más vulnerables en las vías son los peatones, los ciclistas y los motociclistas
-          Hay que tener en cuenta cuatro conceptos a la hora de pensar infraestructura para peatones y ciclistas: coherencia, conectividad, atractividad-comodidad y seguridad.
-          Es urgente, en las ciudades, pensar en espacios para peatones y bicicletas.

Así, las iniciativas ciudadanas y las entidades competentes tienen un compromiso importante con la ciudad y la calidad de vida de quienes la habitamos. Lo invito, entonces, a que no se desanime por los comentarios. Al contrario, ud. no está solo. Cuenta con la constante veeduría de ciclistas urbanos; nosotros estamos dispuestos a ayudar en la toma de decisiones porque seremos nosotros los principales afectados. A mí me alegra que la bicicleta ya es parte de una agenda social, política, pública, pero me alegraría más saber que las decisiones sobre el ciclismo urbano son socializadas con los directamente involucrados: LOS CICLISTAS URBANOS, agrupados o no, y no solo con un colectivo cercano.

Le agradezco el tiempo que invirtió en leer esta carta, vale la pena conocer la opinión del otro. Me interesa conocer detalles sobre las señalizaciones de prohibido peatón y bicicletas. También me interesa conocer la programación para el día sin carro y conocer la forma como los colectivos, todos son incluidos. Me interesa colaborar en la revisión y ojalá reestructuración de la aprobación de la comisión segunda del Concejo de Bucaramanga, en relación con el artículo 132. Y, por supuesto, me interesa participar activamente en la socialización de los temas que competen a la toma de decisiones en movilidad alternativa limpia.

Quedo atenta a próximas conversaciones.

Atentamente,





ANDREA MARÍA NAVARRETE MOGOLLÓN
Ciclista urbana – Colectiva Mujeres Bici-bles


jueves, 29 de mayo de 2014

DE CONDUCTORES, CICLISTAS Y PEATONES

Han pasado 30 días después de terminar los #30DíasEnBici de abril. Las razones de mi letargo no se deben a motivos perezosos, sino a una cantidad de menesteres que primaban sobre este reporte. Menciono de nuevo que los  #30DEB son una iniciativa de ciclistas urbanos en Minneapolis, con el objetivo de promover el uso de la bicicleta como alternativa de transporte, destacando los beneficios individuales y colectivos. A esta iniciativa se han unido más personas y más colectivos en el mundo y, este año, no fue la excepción.

Ahora, con un poco más de tiempo, hago un recuento de esa experiencia.

Primero, los números:

- Total días pedaleados: 25 días.
- Total distancia recorrida: 435,47 km.
- Total dinero ahorrado: $178.700 pesos (incluidos pasajes de Metrolínea y carreras de taxis).
- Peso inicial: 64 Kg.
- Peso final: 61 Kg.

Así, fueron 435,47 km de recorridos en bicicleta: fui a la UPB (aprox. 15 kms), a la USTA (aprox. 3 kms), universidades donde trabajo. La primera no cuenta con biciparqueaderos en tanto la segunda sí en la sede de Floridablanca y con parqueadero en la sede de Bucaramanga. También fui a las clases de maestría en la UIS, (aprox. 2 kms o un poco más), institución que cuenta con varios biciparqueaderos y que, hoy día, concentra una buena cantidad de ciclistas urbanos. También fui al bar, al café, al mercado, a visitar amigos y a pasear en bici con colectivos como Mujeres bici-bles y Bici 40.

Todo el álbum fotográfico está público en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/demononave/media_set?set=a.719598044728662.1073741833.100000354203437&type=3

1.  Hablemos de conductores: Un síntoma especial de los conductores de vehículo particular, taxis, buses y motos es su sentido de propiedad y dominio de las vías. No los culpo. Un gobierno y unas políticas de movilidad que privilegian su circulación sólo puede provocar este tipo de pretensiones, aunque también vale la pena señalar que el gremio de las motos ha sido una población intermitentemente vulnerada, sólo que en su organización y defensa han sabido superar cada una de las caprichosas imposiciones por parte del gobierno.

Sin embargo, un conductor, sin excepción del tipo de vehículo que use, es responsable de proteger la vida de los otros partícipes de la vía y, bajo esta premisa, ser precavido en su circulación. En esos 30 días fueron varias veces las pitadas, insultadas y sustos que tuve que soportar por parte de diferentes medios motorizados de transporte, incluidas las motos, las cuales, en mi opinión basada en la experiencia, son las más hostiles en las vías. En definitiva, los conductores no están acostumbrados a reconocer otro tipo de movilidad diferente al que tienen: el bus le pita a la moto, la moto insulta al carro, el carro no da permiso a ciclistas ni peatones, y así. Cuando se encuentran con algún ciclista en la vía, aún sin medir las posibles trágicas consecuencias, arremeten en su contra.  Cero en conducta señores, señoras, jóvenes y señoritas al volante.



2.      Hablemos de ciclistas: Si miramos las cifras que compartí sobre mi experiencia en los #30DEB, podemos deducir que usar la bicicleta diariamente, no solo para la recreación y el deporte, sino también como una alternativa limpia de movilidad, para ir al trabajo, para ir al estudio, para… tiene sus ventajas: la salud se beneficia, el bolsillo lo agradece y la ciudad lo necesita. Da gusto romper el letargo de las vías en una bicicleta y avanzar en medio del estatismo vehicular.

En muchas ciudades del mundo, la bicicleta tiene su lugar natural y es, a su vez, buena para el paisaje urbano. En el norte de Europa, la bicicleta ha asumido una presencia importante en la red de transporte urbano: dan cuenta del 20 al 30% de todos los viajes en ciudades importantes en Holanda, Dinamarca y Alemania. En China, más de la mitad de todos los viajes. Sus múltiples ventajas la convierten en la forma de movilidad idónea para trayectos cortos.

Sin embargo, también recae en nosotros, los ciclistas urbanos, una gran responsabilidad porque debemos estar pendientes de absolutamente todos los movimientos de los demás medios de transporte, incluyendo el peatón.  Un solo descuido y al suelo. Una sola distracción y entonces podemos ser protagonistas de una tragedia. Por ello, es necesario contar con luces, elementos reflectivos, usar el propio cuerpo para dar a conocer nuestros movimientos a los demás partícipes de las vías y, por supuesto, repetir un mantra mental que nos permitirá mantener la calma y el valor para continuar el camino. Además, como no contamos con carriles bici ni espacios propios en las vías, muchos optamos circular por los andenes, donde incluso se logra un poco de tranquilidad respecto a la seguridad: es preferible ir más despacio, teniendo cuidado con los peatones, que circular con la  jauría motorizada que es una amenaza.



3.      Hablemos de peatones: El peatón, a pesar de ocupar el primer lugar en privilegios y reconocimiento en el espacio público en la jerarquía mundial para la movilidad es, en definitiva, el más vulnerado. En Bucaramanga y el Área Metropolitana el PARE es del peatón. Las cebras, cuando las hay, parecen ser parte de una estética pero no de un mensaje de prioridad y de protección en las vías. El desconocimiento de la normatividad sobre la susodicha jerarquía ha perjudicado notablemente la planeación de la ciudad y la conducta ciudadana. Incluso, así como pasa con las bicicletas, en Bucaramanga y el Área Metropolitana hay señalizaciones que también prohíben el paso de peatones. La más ridícula de todas: la señal ubicada en la transversal 93, frente al Centro Comercial El Cacique; allí, un peatón debe caminar más de 300 metros para cruzar la doble calzada. A la dirección de Tránsito a la cabeza de no sé cuál “experto”, se le hace más fácil prohibirle al peatón, que generar una dinámica más armónica de convivencia en las vías.

Los peatones, además, también desconocen sus derechos. Todos somos peatones y es nuestro deber exigir el respeto por las cebras, unirnos para defender las disposiciones que privilegian a las demás formas de transporte y entre todos provocar una cultura ciudadana a nuestro favor.



#30DEB que suman a los más de 12 años sobre una bicicleta y serán sucedidos por muchos años más de ciclismo urbano.

BONUS TRACK: Destaco la mala experiencia que tuve el miércoles 2 de abril cuando regresaba de mi trabajo, por la vía Antigua de Floridablanca, y un motociclista se me acercó para regar en mí una serie de morbosidades y vulgaridades, las cuales provocaron que, hoy día, siempre lleve a la mano un gas pimienta. Por fortuna, no hubo lesiones físicas, pero sus palabras si dejaron un profundo temor a pedalear sola y una emoción de impotencia y desagrado. La bicicleta es también símbolo de empoderamiento. Las mujeres, otrora, pedalearon para alcanzar otros niveles de libertad subidas en una bicicleta. Hoy día, por ser mujeres y por movernos en una bicicleta, extendemos esos primeros deseos de libertad en una sociedad que no sacia su machismo y su violencia en nuestra contra. Las vías también son escenarios de paz, y esto nos incumbe a todos.