viernes, 24 de octubre de 2014

PRIMER PRE-FORO AL FORO MUNDIAL DE LA BICICLETA

PRE-FORO MUNDIAL DE LA BICICLETA

¡CIUDADES PARA TODOS!

SÁBADO 25 DE OCTUBRE

El 2015 será el año para que colectivos pro-bici y académicos de la bicicleta nos juntemos en una misma ciudad, Medellín, a dialogar sobre la bicicleta y el ciclismo urbano en Colombia y Latinoamérica, en el IV Foro Mundial de la Bicicleta, Ciudades para todos, del 26 de febrero al 1 de marzo.

Por ahora, convocamos al pre-foro de la bicicleta que se llevará a cabo en Bucaramanga, el sábado 25 de octubre, para conocer el estado del ciclismo urbano de la ciudad y temas relacionados con la promoción de la bicicleta como alternativa de transporte.

Invitamos a todos los colectivos pro-bici de la ciudad: recreativos, urbanos, deportivos y profesionales, a los ciclistas urbanos y a toda la comunidad, a compartir con nosotros este escenario de diálogo y construcción de ciudad, en un tema que nos compete a todos y que con urgencia debe ser abordado.

Día: Sábado 25 de octubre de 2014
Lugar: Lábos Club Carrera 38ª No.46-61
Hora: 2 p.m.

+ Zona de parqueo para bicicletas

++ Entrada gratuita

PROGRAMACION

2:00 p.m. Conferencia “Retos y realidades de la bicicleta”. Por. Jesús David Acero Mora.

3:00 p.m. Conferencia “Políticas en movilidad alternativa en Bucaramanga y área metropolitana”. Por. Andrea Navarrete.

4:00 p.m. Coffee break.

4:30 p.m. Hablemos de bicicletas. Moderador: Fernando Martínez Arenas.

6:00 p.m. Proyección película.

INVITADOS

JESUS DAVID ACERO MORA: Diseñador industrial con Profundización en medio ambiente de la Universidad Nacional de Colombia, Magister en Medio Ambiente y Desarrollo de la misma Universidad. Docente en pregrado de las universidades Nacional de Colombia, Pontificia Javeriana y Antonio Nariño donde acompaña asignaturas del componente ambiental; en la Universidad Externado de Colombia es profesor invitado en el Magister Bussines Administration y en las Especializaciones en Innovación y Desarrollo de Negocios, y en Gestión del Desarrollo y Cambio Organizacional. Investigador de la Universidad Nacional de Colombia en temas de medios de transporte no motorizado y sistemas de bicicleta pública. Consultor y asesor en tema de transporte sostenible, en particular infraestructura, promoción y bicicleta pública. Blog: http://bicipublica.blogspot.com/

ANDREA MARÍA NAVARRETE MOGOLLÓN: Licenciada en Español y Literatura, Magister en Filosofía de la Universidad Industrial de Santander. Docente universitaria. Hizo parte de la fundación de Ciclaramanga y actualmente dirige la colectiva Mujeres Bici-bles en Bucaramanga. Trabajos de su autoría han sido presentados en diferentes universidades de Colombia, como la Universidad Santo Tomás, la Universidad del Valle y el Instituto Caro y Cuervo y, de Sur América, como la Universidad Mayor de San Andrés (La Paz - Bolivia) y la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle (Lima – Perú). Escritora free-lance en medios de comunicación impresos y ciclista urbana. Blog: http://www.demononave.blogspot.com/

FERNANDO MARTÍNEZ ARENAS: Profesional con estudios de post grado en Sistemas de Transporte Masivo operados con Buses, transportador con más de 20 años de experiencia en el gremio (conductor y propietario). Directivo de la Empresa de Transportes Lusitania S.A. Enamorado de la bicicleta y convencido que los sistemas de transporte sustentados en el automóvil son por seguro insostenibles en el tiempo. Primero la habitabilidad después la circulación. Blog: http://fernandomartinezarenas.blog.com/



Apoya: Fundación Lábos y Welcome Bucaramanga.

Evento en Facebook:






miércoles, 8 de octubre de 2014

FREEDOM STYLE

La relación de las mujeres con la bicicleta es tan antigua como lo es nuestra lucha por la igualdad de género. En efecto, hacia 1890, cuando la bicicleta alcanzaba su más alta popularidad en sociedades norteamericanas y europeas, la bicicleta se convirtió también en el símbolo de lucha para los cambios sociales y la emancipación femenina.

Hoy día, la bicicleta sigue teniendo un papel liberador y emancipador para todas nosotras. Si bien las mujeres hemos conquistado escenarios de igualdad en relación con los hombres, en lo laboral, en la participación política y en la transformación de roles sociales, se siguen evidenciando un “tabú” social, quizás solo pretexto, para el uso de la bicicleta como forma urbana de transporte. Algunas mujeres dicen que fueron sobre-protegidas en sus hogares; otras, que la dicha de tener una bicicleta solo era privilegio para los hermanos mayores, incluso, que la bicicleta va en dirección contraria a los cánones de belleza socialmente impuestos.




“Sí” o “No”, falsos mitos para el uso de la bicicleta

En 2011, el Ministerio de Salud reveló que más del 30% de las mujeres sufre de obesidad, sumado al 67% de la población con exceso de peso. Infortunadamente, la mayoría son mujeres. Y, aunque la bicicleta es una opción para disminuir estos porcentajes, nos encontramos con el primer falso mito a favor de su uso: la sudoración, la cual hace parte de factores estéticos, convertidos en falsos mitos plenamente superados por las más osadas, los cuales pueden afectar la “buena” apariencia: chicas bien peinadas, maquilladas, vestidas, estilizadas e inmaculadas.

La sudoración hace parte de la buena salud de los seres humanos. Un viaje en bicicleta, aunque exige más esfuerzo físico, puede generar tanto sudor como subirse al sistema masivo de transporte, o caminar. Sin embargo, es un falso mito que queda superado cuando se planea el viaje en bicicleta, se selecciona la ropa adecuada y se ubican rutas no tan destapadas que nos protejan del sol. A esto le podemos sumar las infraestructuras de las empresas, instituciones educativas, que disponen de duchas y anaqueles para guardar elementos de aseo.

Finalmente, tiene más sentido sudar mi transpiración, con el viento a mi favor, haciendo ejercicio que fortalecerá mi salud y mi calidad de vida y no sudar mi transpiración mezclada a la de los demás, sedentaria, como sucede en el servicio público.

De acuerdo con una encuesta aplicada en Cali para medir los hábitos de movilidad entre 2001 y 2006, indicó que los hombres usan 5 veces más la bicicleta que las mujeres. En Bucaramanga, aunque no hay un estudio de rigor al respecto y con la planeación de ciudad en contra del uso de la bicicleta, lo que se ve en las calles puede, de alguna manera, interpretarse igual: son más los hombres quienes se desplazan en bicicleta, aunque también hoy día vemos más chicas desplazándose en bicicleta en comparación a 3 años atrás.

Sin embargo, otros factores en contra del uso de la bicicleta contemplamos la nula infraestructura para la movilidad en bicicleta, lo cual no da apertura a espacios “seguros” para transitar y que coarta la decisión política de las mujeres de subirse a una bicicleta. Asimismo, la inseguridad en las calles, el morbo de los conductores y la irresponsabilidad de quienes van al volante son causas que también inhiben a las mujeres a transportarse en bicicleta.

Por estos factores es que hablamos del uso de la bicicleta como una decisión política. Porque sin importar la voluntad de los gobernantes de turno, quienes privilegian sus intereses particulares y no los de una población en ascenso, la de ciclistas urbanos, somos los ciclistas quienes nos lanzamos al ruedo, desarrollamos una tolerancia al riesgo y bajo estrictas medidas de seguridad auto-sugeridas y gestionadas, salimos a pedalear.



Ciclóticas y bici-bles

Y la historia sigue hablando de esto. En todo el mundo existen centenares de colectivas pro-bici, grupos sociales, que dan cuenta de un movimiento emergente para continuar poniendo las cosas en su lugar: la bicicleta sigue siendo nuestra aliada, como también lo fue para nuestras antecesoras.

La colectiva Mujeres Bici-bles, referente como movimiento social en pro de la biciurbana, actúa en dos bandos: primero, somos ejemplo de mujeres empoderadas en nuestra movilidad desde una bicicleta, como una decisión política para el transporte y, segundo, desde todas las actividades de promoción, de información, prácticas e, incluso, de enseñanza en la escuela de ciclismo urbano, para superar los falsos mitos y las irregularidades en la planificación de la ciudad.

Lo primero nos lleva a reivindicar el derecho a la calle, a ser reconocidas y respetadas en el tránsito y a que reconozcan que nuestras necesidades para el desplazamiento deben ser atendidas. Generamos presión social que algún día encontrará su lugar en las voluntades políticas de quienes planean la ciudad. Tenemos una voz que dice, que cuenta, que pedalea y que encuentra más adeptas, porque moverse en bicicleta es también un estilo de vida.

Lo segundo, nos fortalece como líderes sociales; aprendemos sobre transporte y movilidad y todo esto lo ofrecemos para apoyar a otras mujeres para que logren empoderar su vida pedaleando en una bicicleta, porque es una opción saludable, ecológica, política, económica y vital para nosotras y las nuevas generaciones.


miércoles, 3 de septiembre de 2014

HAS DICHO, ¿PAZ EN LAS VÍAS?

Desde la comisión de Bici-Artivismo Táctico del  Forum Mundial da Bicicleta (World Bicycle Forum) #FMB4, se convocó a la primera #RodadaMundialPorLaPaz, en la semana por la paz en Colombia y la celebración mundial del Día Internacional de la Paz (21 de septiembre).

Mujeres Bici-bles, en compromiso con la logística del #4FMB y de su correspondiente trabajo por la ciudad, organizó la primera #RodadaMundialPorLaPaz, en sincronía con otros colectivos y ciudades del país, como Cali, Medellín, Bogotá, Chía, Pasto y Villavicencio.

La rodada busca promover la construcción de la paz, “esa paz que se construye rodando por las calles y se consigue con el diálogo entre países hermanos, una paz que traspase fronteras”. Además, como ciclistas, reconocemos que las vías son también escenarios de paz porque cada gesto de intolerancia, cada ciclista atropellado o asesinado, responde a una forma de violencia que es necesario revisar y “replantear paradigmas y asumir una nueva forma de desplazarnos, movilizarnos y habitar las  calles sin temor a ser violentados o llegado el caso, perder la vida”.

Invitados todos a pedalear este jueves 4 de septiembre, 7:00 p.m., desde el Parque de las Palmas, en la primera #RodadaMundialPorLaPaz

Colectivos participantes: Mujeres Bici-blesPa la u en biciPiedecuesta Cultiva OxigenoBici 40La Revolución de la Bicicleta en Bucaramanga  Ciclas TrekBikeUISSOULBIKER y la tiendas  Welcome Bucaramanga y ALMACEN SOBREBIELAS MTB...


Acá el evento: https://www.facebook.com/events/1548007252086764/?fref=ts
Distancia 8,7 Km



Ruta: Parque de las Palmas, Carrera 29, Call 45, Carrera 27 al norte, sube por la Calle 37 hasta encontrar la Calle 36, baja por la Calle 36 hasta el Parque Garcia Rovira (Gobernación), baja por la Calle 35, Carrera 9 al sur, sube por la Calle 45 hasta la Avenida Gonzalez Valencia, toma la Gonzales Valencia hasta la Calle 58, Cra 30, sube por la Calle 56 hasta la Carrera 36, toma la Carrera 36 hasta la Calle 41, baja por la Calle 41 hasta la Carrera 29, vuelve al Parque de las Palmas.



Y A TI, ¿QUÉ TE MUEVE?

En Bucaramanga parece que la bicicleta sigue encontrando sus espacios. No solo nuevos biciparqueaderos con servicio gratuito son abiertos al público (hablo por ejemplo del proyecto de los 10 biciparqueaderos de la tienda Welcome Bucaramanga, y de los biciparqueaderos de los Centro Comerciales Megamall y La Quinta), iniciativas privadas que propenden por el ciclismo urbano, sino también el actual interés por parte de ciertos sectores públicos, como el Área Metropolitana, de dar apertura a planes de infraestructura vial que favorecen a los ciclistas. Celebro, además, que en la Feria Bonita, primera vez en su historia, la cabalgata es reemplazada por una bici-cabalgata, muy a propósito de lo que pasó en la Feria de las Flores, en Medellín y lo que sucederá, estoy segura, en otras ciudades del país, a partir de los ejemplos de Medellín, Cali y Bucaramanga. Mujeres Bici-bles estuvo en la presentación oficial de la cabalgata, fuimos invitadas por Juan Camilo Beltrán, director de la Cámara de Comercio de Bucaramanga y públicamente celebramos la intención de inclusión de los colectivos en la logística del evento. Por medio de Mujeres Bici-bles, extendimos la invitación a los demás colectivos y todos quedamos comprometidos con la bicicabalgata del 14 de septiembre.


 Sin embargo, ni Mujeres Bici-bles , ni Bici40, ni La Revolución de la bicicleta en Bucaramanga, ni Pa la U en bici, ni Piedecuesta cultiva oxígeno, ni Movilidad UIS, ni Ciclas Trek, ni ninguno de los más de 20 grupos de ciclismo de montaña, fuimos invitados al último comité de movilidad que se realizó el martes 2 de septiembre, en el cual hablaron sobre las actividades relacionadas con la bicicleta. El Instituto Juventud Deporte y Recreación, Inderbu, dice que Tránsito convocó y se desentienden del tema. El director de tránsito, Rafael Horacio Núñez, dice que fue Inderbu  y así sigue rodando la pelota (pero no la bicicleta). Me pregunto entonces, ¿por qué insisten en la exclusión? Estimados funcionarios públicos, esto es “políticamente incorrecto”.

Foto tomada de: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=690952907627344&set=pcb.690953637627271&type=1&theater

Al funcionario Saúl Gómez Niño, del Inderbu, a quien conozco desde que empezamos a organizar y promover los ciclopaseos, en dos ocasiones pasé una base de datos de los diferentes colectivos (se descarta, entonces, el desconocimiento de la existencia de otros grupos pro-bici). Empero, no fuimos convocados. Además, con anterioridad fuimos convocadas a un comité de movilidad, posterior al día sin carro (se descarta, entonces, el desconocimiento de la existencia de otros grupos pro-bici). No obstante, no fuimos convocados. Es lamentable esta situación –y decepcionante-, porque no es la manera “política” de corresponder el trabajo que no sólo Ciclaramanga, desde lo recreativo promueve, sino que desde los diferentes movimientos sociales, verdaderamente sin ánimo de lucro, estamos promoviendo a favor del ciclismo urbano. 

Me había demorado en escribir públicamente sobre esto. Y lo hago a título personal. Lo que acá escribo es un llamado de atención a la Dirección de Tránsito de Bucaramanga, al Instituto de Recreación y Deporte de Bucaramanga y también a la Corporación Ciclaramanga, quienes a lo largo de su existencia, han favorecido los intereses particulares de quienes hoy la constituyen. El ciclismo urbano debe alimentarse de los amigos de la bici, no de la burocracia amañada. El ciclismo urbano no debe responder a los intereses particulares de quienes sostienen su promoción, sino debe fortalecerse en sinergia. Por fortuna, las verdades empiezan a revelarse y la bicicleta sigue encontrando sus amigos y sus espacios en la ciudad. Y seguimos pedaleando.

Queda la duda de los motivos y los alcances de la exclusión. Lo bueno es que actividades como la #RodadaMundialPorLaPaz ya cuenta con el apoyo de varios colectivos pro-bici de la ciudad. Queda, también, el deseo de seguir trabajando y de alcanzar la sinergia entre los colectivos. Nos mueve el ciclismo urbano, nos mueve el deseo de mejorar la calidad de vida de la ciudad y también nos mueve el encuentro con los amigos de la bicicleta.
 Y a ti ¿qué te mueve? 


martes, 29 de julio de 2014

LA LEGENDARIA BICI

Me permito por primera vez compartir un texto que no es mío, todo a propósito de la #RodadaDeLuna de julio de Mujeres Bici-bles en la cual cuatro personas, incluyendo a una chica de la colectiva, decidieron pedalear desnudos en consecuencia de la libre expresión. El cuerpo desnudo atrae las miradas, llama la atención y provoca reacciones a favor y en contra. Es el cuerpo y la bicicleta pidiendo reconocimiento en las vías. Es el cuerpo y la bicicleta llamando la atención que necesitamos los ciclistas para ser protegidos en las vías. ¿Qué hay subido a la bicicleta que desconocen -cierran -pitan -roban -morbosean -ofenden -insultan -gritan y trasgreden? Un ser humano. Como quien va tras el volante, como quien maneja la moto, como quien se mueve en Metrolínea.



LA LEGENDARIA BICI

Por: William Kqa

“Cuando veo a un adulto en una bicicleta, no pierdo las esperanzas por el futuro de la raza humana”.
(H.G. Wells)

Andar sobre dos ruedas, disfrutar del paisaje, reencontrarse con el pueblo y acaso con nuestro propio cuerpo. La humilde bicicleta -tal como la conocemos- comenzó a rodar por el mundo casi en paralelo con la Revolución Industrial. Ahora, es esta sencilla máquina, la que con modestia y coraje, lucha para liberarnos de algunos desvaríos tecnológicos que vienen calentado el planeta más allá de lo soportable.

Aquí, un grito en defensa de ella, de las ciudades, de nosotros mismos. Tras ser un vehículo muy útil, e instituirse como un medio de transporte bueno, bonito y barato, es además subversiva. Frente a la aplastante amenaza de los carros, raudos e insensatos, ponen la nota discordante, anti-sistema, radical. Se oponen al calentamiento global, a la obsesión por el petróleo, a la degradación de los ciudadanos y las ciudades. Puede decirse, por eso, que quizás la bicicleta constituye el punto de equilibrio entre la fuerza humana y la tecnología. Una escena vívida que revela cómo las dos ruedas de tracción humana son capaces de derrotar, de la manera más clamorosa, a las máquinas tragonas de combustible fósil o gas, se puede vivir casi cualquier día frente a un atolladero de carros.



Mientras crece la impotencia, el ceño fruncido de los choferes, uno pasa triunfal, orgulloso de haber vencido con su bici el problema. El antropólogo francés Marc Augé da pistas para entender esa sensación de victoria natural. “La bicicleta -dice- es un objeto pequeño, incorporado y no un espacio habitado como el automóvil”.

Los carros encierran a la gente, la malhumoran, la vuelven impotente cuando surge algo tan estúpido como un atolladero, frente al cual el hombre del volante no puede hacer nada, más allá de mandar todo al carajo inútilmente. En el mundo existen, actualmente, alrededor de ochocientas millones de bicis, quizás el doble que de autos. Su contribución al cambio climático, en cambio, es mínima o nula (salvo que se tengan en cuenta los gases de efecto invernadero que emiten las fábricas que las producen). Una suerte de movimiento mundial comienza a emerger detrás de su resurgimiento, con ánimos de sacudir realmente el tablero global.

Los países en los que más se usa la bicicleta son Dinamarca, Holanda, Alemania, Suecia, Italia y España. En América Latina, México y Colombia lideran la revolución bicicletera. Todo lo cual evidencia que el movimiento ciclístico mundial comienza a gravitar en la política y los movimientos sociales. Lenta y suavemente, aun cuando la clase política mundial parece tardar en darse cuenta del enorme simbolismo de la bici. Numerosas leyes en varios países han recogido el impacto de esta suerte de avanzada mundial en defensa de las bicis, pero sobre todo en aras de un aire más limpio. El uso de esta máquina prodigiosa ya forma parte de la agenda política ambientalista y podría tener una fuerza suficiente para seguir transformando ciudades.




Entretanto, la bicicleta, la humilde bici, continúa su batalla. Ya no solitaria y olvidada, sino ahora algo más masiva e intrépida. Tiene nexos con la política y las leyes y va calando lentamente en el corazón ciudadano, tan cansado de vivir en jaulas de cemento inhumanas. El modesto aparatito está propiciando una revolución ya no tan silenciosa. Está gritando, desde su humildad, que el mundo puede ser recorrido de otra manera. 

EMANCIPACIÓN FEMENINA: BICICLETAS PARA LA LIBERTAD

Dejadme que os diga lo que opino del ciclismo. Creo que ha hecho más por la emancipación de la mujer que ninguna otra cosa en el mundo. La bicicleta le da a la mujer una sensación de libertad y autoconfianza. Yo me congratulo cada vez que veo a una mujer montada en bicicleta…. la femeneidad libre y sin ataduras.
Susan B. Anthony


Hacia la década de 1890 la bicicleta había alcanzado su más alta popularidad en las sociedades estadounidenses y europeas y con plena facilidad se veían ciclistas en las vías. Cientos de fabricantes se beneficiaron de este auge y continuaban rediseñando las propuestas originales de sus antecesores. Una euforia ciclística que, sin duda, sacudió los cimientos económicos, sociales y hasta configuró una nueva mujer.


La bicicleta, en 1890, también tuvo una importante función en la vida de las mujeres: representó la necesidad de cambios sociales, la lucha de las mujeres por el derecho al voto y tuvo una fuerte incidencia en la historia de la emancipación femenina, por ser el primer vehículo al que accedieron las mujeres y que, además, proporcionaba una libertad de movimiento mayor que cualesquiera otras formas de transporte.

Sin embargo, no fue nada fácil para las mujeres de la época usar la bicicleta por varias razones. Además de ser ridiculizadas y señaladas por una sociedad machista por usarla, también se llegó a creer que usarla podía causar daños físicos, como esterilización, menstruaciones dolorosas, caída del útero y hasta aborto y, morales, porque “inducía a la depravación por generar excitación sexual”[1] y perjudicar la unidad familiar al permitir que una mujer desertara del hogar, se moviera por su cuenta y se resistiera a esa aparente condena al sedentarismo.


 No obstante, un evento determinante para el uso de la bicicleta fue su evolución tecnológica, especialmente el desarrollo de la cadena y la implementación de llantas de igual tamaño para disminuir el esfuerzo del pedaleo. Esta transformación en el diseño le dio a la bicicleta mayor seguridad de circulación y un diseño más rápido, estable y que, hoy día, es la base para el diseño de bicicletas. Por supuesto, estos cambios allanaron el camino para permitir el acceso total a una bicicleta, incluyendo a las mujeres.

La bicicleta, entonces, permitió a las mujeres conquistar la autonomía necesaria para viajar libres, sin depender de un compañero, alcanzar distancias mayores a las de su localidad, conocer otros paisajes, tener conocimiento de su cuerpo y apoderarse de la bici como una herramienta de alto poder personal y político.

“The new woman”[2], la nueva mujer, así se conoció a la mujer moderna, quien rompió con las convenciones de trabajo fuera del hogar, evitó el papel tradicional de esposa y madre, y se hizo políticamente activa. Ella, entonces, se vio en igualdad con los hombres y la bicicleta le ayudó a afirmarse a sí misma como tal.

En 1894, Annie Cohen, una mujer inmigrante judía lituaniana con tres hijos, “fue la primera mujer en recorrer el mundo en su bici y, en ese periplo, ganar 10 mil dólares”[3]. Dos años más tarde, Susan B. Anthony, líder feminista norteamericana y también ciclista urbana, dijo en una entrevista para el NewYork Sunday World: “la bicicleta es el objeto que más ha contribuido a la emancipación de la mujer que otra cosa en el mundo. Le da a la mujer la sensación de libertad y seguridad en sí misma. Cada vez que veo una mujer manejando una bicicleta me alegro, porque es la imagen de la libertad”[4].


 Sin embargo, el desafío social que provocó el uso de la bicicleta como medio de transporte también implicó un cambio en la vestimenta de las mujeres, por ser incómoda para el pedaleo. La ropa apretada, los corsé, las largas y pesadas faldas victorianas puestas sobre enaguas o aros, las camisas de manga larga con cuello alto que entorpecían el movimiento no encontraron lugar en los cuerpos de estas nuevas mujeres.


El ciclismo requirió repensar la ropa de las mujeres a una forma más práctica y racional de vestuario y rápidamente toda esa ropa opresiva fue reemplazada por pantalones-pollera o “bloomer”, se liberaron del corsé, algunas dejaron atrás los vestidos y llegaron a usar ropa de hombre, todo con el objetivo de encontrar los atuendos apropiados para la movilidad de su cuerpo. Esto, sin embargo, no era una simple cuestión de cambio de indumentaria; también desafió las normas tradicionales de género y las percepciones de la feminidad y cambió para siempre la percepción pública de la conducta femenina: en esa reforma de la vestimenta para el ciclismo las mujeres también podían mantener y mejorar su feminidad sobre una bicicleta.

Así fue como esa nueva mujer, con cambios en su indumentaria, con la posibilidad de recorrer grandes distancias en bicicleta y de encontrar otras opciones de vida, se vieron como igual ante los hombres, transformaron los roles de ellas en la sociedad y provocaron, en el escenario público, un verdadero desafío social y un compromiso con sus derechos.



La bicicleta, entonces, fue el vehículo de cambio y de transformación para las mujeres y, por encima de toda la vulnerabilidad en sus derechos políticos, económicos y sociales de la época, alcanzaron la emancipación subidas en una bicicleta. María Pognon, presidenta de la Liga Francesa de Derechos de la Mujer, afirmó que “la bicicleta era un instrumento igualitario y nivelador que ayuda a liberar a las mujeres”[5]. Y decía su compañera de lucha, Elizabeth Stanton, “las mujeres viajamos, pedaleando, hacia el derecho de voto”[6].

En el libro, A wheel within a wheel: how I learned to ride the bicycle, publicado en 1885 en Estados Unidos, la sufragista Frances Willard y defensora de los derechos igualitarios de la mujer invitó a las mujeres de la época a superar las barreras sociales y a hacer de todo, “Do everything”[7], como lo señalaba su famoso slogan. Las motivó, entonces, a que se involucraran con prácticas que desafiaron el modelo de los roles de la mujer y a usar la bicicleta como una manifestación política de libertad.


  
Así, los cambios sociales provocados por la bicicleta, no solo se limitaron a transformar la moda femenina. Una mujer en una bicicleta ya no dependía de un hombre para movilizarse; ganó movilidad física, amplió sus horizontes, experimentó un nuevo sentido de libertad de movimiento, nueva emoción física gracias a las velocidades que alcanzaba. La bicicleta permitió una paridad con los hombres y muchas mujeres de la época llegaron a considerarla como una máquina para la libertad.

En Bucaramanga, el uso de la bicicleta en las mujeres está promocionado desde la sinergia de una colectividad, específicamente, desde la presencia como movimiento social de la colectiva Mujeres Bici-bles, cuya creación como grupo remonta a diciembre de 2012 y derivó del sentido que tiene la bicicleta para cada una de las mujeres que nos hemos integrado al proceso, el cual nos llevó a encontrarnos y plantear un ejercicio de empoderamiento en asuntos de interés para la ciudad y que involucra especialmente a las mujeres, como también a los hombres. Este proceso parte de una decisión consciente de actuar y participar en la construcción de ciudad en un ámbito tan trascendental hoy como lo es la movilidad, donde la bicicleta, siendo parte de la vida de cada mujer bici-ble, constituye un maravilloso instrumento de libertad para propiciar el goce y ejercicio del derecho a la ciudad en la urbe contemporánea[8].



Igualmente, en las vías de los cuatro municipios (Bucaramanga, Floridablanca, Piedecuesta y Girón), se vive una tensión por la apropiación del espacio público donde el sentido de propiedad privada de los automotores se traslada al sentimiento de dominio de las vías. También adolecemos de ciclorrutas y de una política de movilidad clara y oportuna que visibilice a la bicicleta como otra forma de movilidad que debe sumarse a los derechos y deberes para el tránsito, respetando las normas establecidas para una movilidad segura, respetuosa y cordial.  




[1] SCHETINO, André. A bicicleta, o ciclismo e as mulheresnatransição dos séculos XIX e XX. En: Revista de Estudios Femeninos Universidade Federal do Rio de Janeiro. Vol.17, 2009, p. 118.
[2] ZHEUTLIN, Peter. Women on Wheels: The Bicycle and the Women’s Movement of the 1890s. [En línea].  < http://www.annielondonderry.com/womenWheels.html > [citado 21 de mayo de 2014].
[3] MONTESINOS, Susana. La primera mujer en dar la vuelta al mundo en bicicleta. [En línea].  <http://diarioenbicicleta.wordpress.com/2009/07/09/la-primera-mujer-en-dar-la-vuelta-al-mundo-en-bicicleta/> [citado 21 de mayo de 2014].
[4] MORUA MARTÍNEZ, Ernesto. Algunas notas sobre los inicios de las mujeres en bicicleta. [En línea].  <http://indicespoliticos.blogspot.com/2013/02/algunas-notas-sobre-los-inicios-de-las.html> [citado 21 de mayo de 2014].
[5] SCHETINO, André. Op. cit., p 112.
[6] GALEANO, Eduardo. Los hijos de los días. “Julio 19”. Buenos Aires: Siglo XXI, 2012. p. 84.
[7] WILLARD, Frances. A wheel within a wheel: how I learned to ride the bicycle. New york: Fleming H Revell Company, 1885. p. 80.
[8] ENTREVISTA con Andrea María Navarrete, coordinadora Mujeres Bici-bles. Bucaramanga, 20 d mayo de 2014. En: Diario ADN Bucaramanga, p. 15.

jueves, 17 de julio de 2014

GENEALOGÍA DEL BÍPEDO RODANTE

La primera rodada por la fuerza de la autopropulsión configuró en mí una nueva anatomía. Articuló, en ese sencillo sistema de rotación por la acción del cuerpo, un híbrido de dos elementos de naturalezas opuestas, mujer y bicicleta, un ente que aparece como una excepción para las formas de movilidad, en un contexto donde esta unión era también un punto de excepción y también un punto de fuga… La bicicleta y el cuerpo componen un oxímoron, el bípedo rodante.

Constituido el híbrido, y por trece años, el proceso se ha revertido: el híbrido ha dejado de ser el lugar de los desencuentros con los paisajes urbanos y esta fusión lucha por transformarse en un lugar común. Empecé entonces mi crecimiento como organismo vivo, el proceso de reincorporación a un ecosistema que se resiste a la presencia de seres en bicicleta. Un pedaleo libre por la ciudad, en una exploración que me envuelve en su geografía y me permite habitar el ecosistema urbano; soy un andrógino de la velocidad: una velocidad que ha recuperado todo esfuerzo humano y ha superado lo que el automóvil no pudo: sentir el movimiento hecho carne.

Fortalezco también mi presencia con la sinergia de otros como yo. De esos encuentros entre bípedos rodantes se materializaron iniciativas ciudadanas, movimientos sociales, colectivos que defienden y animan la presencia de más como nosotros en las vías. Primero en Ciclaramanga con el ciclismo recreativo y la institucionalización de los ciclopaseos un jueves y un domingo del mes y también la bandera para mostrar en Findeter por ser Bucaramanga una ciudad emergente con proyección sostenible (!). Luego Mujeres Bici-bles con el ciclismo urbano, provocando que más chicas, sin importar la edad, se suban a la bicicleta y también poniendo sobre la mesa, la mesa del alcalde, de la dirección de tránsito, la mesa del ciudadano común y demás comensales asuntos propios de una ciudad fatigada en su humo, estática en su caos vial e indiferente a una forma de movilidad que no solo es recreativa y deportiva, sino también urbana.

Converge toda esta praxis y acciones reales pro-bici urbana también en este esfuerzo individual y personal para ampliar la comprensión de una forma de organización no jerárquica, ese sistema de correspondencias de una tecnología revolucionaria que no se agota ni en su evolución, ni en su presencia en las vías y que, gracias a la filosofía, tampoco se agota en su discurso.


Pedaleo, entonces, con un evidente problema frente a mi ojos, el de la movilidad alternativa en bicicleta, que no sólo se suple con la acción física del bípedo rodante, solo o en colectivo, sino que también me di cuenta que tenía que afrontar ese problema desde un ámbito más reflexivo, como el filosófico, que me permitiera salirme del objeto y observar su naturaleza. Llegué al punto en el cual me encontré con la necesidad de explorar teóricamente un problema hasta entonces práctico y en el transcurso de esa exploración observar incluso la reformulación del mismo: la movilidad posibilitada por el flujo de la hibridación, en contradicción con la inmovilidad sustentada en el discurso prohibitivo.


lunes, 16 de junio de 2014

CARTA ABIERTA AL DIRECTOR DE TRÁNSITO DE BUCARAMANGA

Bucaramanga, 9 de junio de 2014

 




Señor
RAFAEL HORACIO NUÑEZ
Director
Dirección de Tránsito de Bucaramanga
Ciudad


Ref. Carta abierta al Director de Tránsito de Bucaramanga.


Reciba un cordial saludo y sepa que me alegró conocerlo personalmente antes de ingresar a la charla “Infraestructura segura para peatones y ciclistas”, dirigida por la directora de la Corporación Fondo de Prevención Vial, Carolina María Galeano Rodríguez.

Quiero, primero, transcribir acá algunos fragmentos sus dos intervenciones en la charla, aspectos sobre los cuales quiero llamar la atención. Cito verbatim.

PRIMERA INTERVENCIÓN:

-     “En primer lugar debo agradecer a la doctora Carolina Galeano que ha sido una persona muy especial como directora de Fondo y Prevenciones del departamento de Santander,  […] las personas que tienen que ver con la bicicleta, que queremos impulsar en Bucaramanga por indicación del Dr. Luis Francisco Bohórquez, lo de la ciclorruta y yo le agradezco a todas las personas que están aquí: a Ciclabucaramanga, a bicicletas, a los maestros del ciclismo que tenemos acá porque tenemos a los campeones que nos tienen tan orgullosos Europa […] y quiero que después de esto nos sentemos a trabajar en ese tema, en el día de no carro hay unas vías de ciclorrutas diseñadas que no estén desocupadas, la 27 de la 56 y no pase nadie, que usemos ese día del no carro, que lo trasladamos del 5 al 25 y empecemos a motivar este tipo de cosas. […] Gracias doctora Carolina porque ahora que ud. se nos va de Santander, la podamos tener para que nos de algunas ideas como asesora del despacho del alcalde en este tema, o de nosotros, el tránsito, pero estamos todos en ese trabajo con el señor alcalde, tanto el Metrolínea como el Área Metropolitana, como a la Dirección de Tránsito y el Inderbu, como responsables de sacar adelante algún principio de ciclorrutas, pero tenemos que empezar por algún lado, para que esto vaya cogiendo camino, favorecer el transporte público, todo ese tipo de cosas que estamos haciendo en Bucaramanga”.


SEGUNDA INTERVENCIÓN:

-          “Yo quiero hablar lo siguiente. Es que, yo sí le pido el favor a Andrea que salvemos un poquito la palabra en eso, porque es que criticar es muy fácil, déjeme arrancar a mí tantico, y yo les ayudo, y nos ayudamos porque esa es mi voluntad […] pero déjeme empezar, no me quiten el ánimo. […] Hablaba Andrea de lo de aquí y no me deja mentir la doctora Carolina porque con ella estuvimos trabajando con los señores del Cacique de cómo de hacer una obra ahí que no se puede hacer puente peatonal porque es difícil, no deja los espacios, pero sí un pompeyano. […] Entonces son cosas que como digo yo, yo sí invito a que me pongan el ánimo para poder seguir trabajando, no me lo van a bajar tampoco con las críticas, pero es que criticar es más fácil que hacer. […] Entonces yo, como autoridad, Rafael Horacio, en nombre mío, que vale políticamente también como un político serio del departamento de Santander, pongo aquí mi palabra para saber que aquí vamos a hacer y a trabajar con uds. […] Acabamos de aprobar un POT en la ciudad de Bucaramanga, totalmente diferente al que ha funcionado hace 14 años, son cosas que nos toca corregir. […] Y bueno temas habrá para hablar y discutir todo lo que quiera porque eso es tela de dónde cortar y lo que sí les pido el favor es que me dejen hacer”.

Sobre la primera intervención, quiero corregirle los nombres de los colectivos que ud. mencionó. Creo que estaba hablando de Ciclaramanga y Mujeres Bici-bles, el cual represento. Me gustaría enterarlo que, además, hay más iniciativas ciudadanas pro-bici: Bici40, La revolución de la bicicleta en Bucaramanga, Piedecuesta cultiva oxígeno, entre otros; también las iniciativas privadas de algunos almacenes de bicicletas, como por ejemplo la tienda Welcome Bucaramanga, quienes están implementando biciparqueaderos en la ciudad como una iniciativa de empresa privada; sumamos también varios colectivos de ciclomontañismo y ciclistas urbanos independientes, no agrupados. Todos con el deseo de tener voz en las decisiones que nos competen y de participar activamente en la promoción de la bicicleta como alternativa de transporte. Es hora de INCLUIR a los colectivos e interesados en las decisiones políticas sobre movilidad en bicicleta. Por ejemplo, ¿cuál es la agenda programada para el día sin carro? ¿Con quiénes están organizando estas actividades? ¿Cuáles colectivos son convocados? ¿Cuáles ciclistas urbanos? ¿Cuándo va a socializar la programación?

Sobre la segunda intervención, quiero detenerme en varias ideas:

Primero, le agradezco que se dirigiera especialmente a mí. Me halaga, lo confieso. Sé que lo hizo porque previo a su intervención formulé varios interrogantes: ¿Qué pasa con las 76 señalizaciones que prohíben el tránsito en bicicleta?; sobre la tan nombrada ciclorruta que va desde la Flora a Girón, prometida desde 2012 y estamos en junio y nada de nada, ¿cómo y cuándo la van a construir?; sobre la aprobación del POT en el cual, en el artículo 132, prohíbe la construcción de ciclorrutas en arterias primaria y secundaria, ¿cómo pretenden CONECTAR el área metropolitana con Bucaramanga por medio de un bicicarril si el POT NO lo permite?; sobre la idea que tenemos Mujeres bici-bles y La Ciudad Verde de pintar las cebras en mal estado y que la Dirección de Tránsito no cuenta con presupuesto para ello, pero que con gusto las pintan si les donamos la pintura, entonces, ¿qué podemos hacer como iniciativa ciudadana que sueña con una mejor ciudad?; sobre la urgencia para permitir espacios para peatones en la transversal del Cacique, donde está ubicada una señalización que prohíbe el tránsito de peatones, ¿cómo solucionar esto desde la iniciativa ciudadana si no hay apoyo de las entidades competentes y que además es urgente solucionar?

¿Sabe por qué mencioné todo esto? Ud. dice que criticar es muy fácil y más criticar sin hacer. Le cuento que llevo 12 años pedaleando la ciudad para llegar a los diferentes destinos: universidad, trabajo, casa. Además, participé en la fundación, proyección y posicionamiento de 2 colectivos: Ciclaramanga y Mujeres Bici-bles, los cuales, desde diferentes actividades, promocionan el ciclismo y son bien reconocidos en la ciudad. A esto súmele que enseño a otras mujeres a usar la bicicleta y a empoderarse de su movilidad subidas en una y nadie me paga por hacerlo. Además, mi tesis de maestría discurre sobre la bicicleta y el ciclismo urbano, en especial el caso de Bucaramanga y frecuentemente estoy publicando reflexiones sobre movilidad y bicicleta desde mi blog personal www.demononave.blogspot.com. Soy promotora de La Ciudad Verde en Bucaramanga, con quienes hemos organizado tertulias sobre temas de ciudad, género y movilidad. Y, finalmente, hago parte del comité de programación del IV Foro Mundial de la Bicicleta, que se llevará a cabo en Medellín, 2015. Como ve, sí hago. Y también “critico”, porque cada decisión sobre la bicicleta y el peatón también me afecta y sueño con una ciudad que incluye y reconoce todo tipo de movilidad.

Cuando ud. me pide el favor de no “desanimarlo”, quiero decirle que los desanimados en las vías somos los ciclistas urbanos, quienes nos encontramos diariamente con señales que prohíben nuestra circulación, señales que EXCLUYEN y, además, nos frustran el deseo de algún día pedalear sobre ciclorrutas que conectan el Área Metropolitana. ¿Se ha subido ud. a una bicicleta y ha pedaleado por las vías de Bucaramanga para llegar a su trabajo? Lo invito a que lo haga y así sienta el verdadero desánimo de una población en ascenso, porque lo bueno es que cada vez somos más ciclistas urbanos en las vías, no sólo ciclistas que asisten a ciclopaseos, sino ciclistas que usan la bicicleta como su principal medio de transporte.

En su intervención también dice ser un “político serio” y, como tal, su respuesta me deja un desaire. Con todo respeto, como buen político, debe aprender a escuchar las “críticas” de quienes viven, conocen y reconocen en las vías las fallas que hay para lograr ese ideal de ciudad, capital sostenible, que desde la alcaldía tanto pregonan. Si en serio está dispuesto a dialogar con los ciclistas urbanos, convóquenos, pero no solo convóquenos sino también ESCUCHE lo que tenemos para decir.

Retomando partes de la intervención de Carolina Galeano, destaco las siguientes ideas, que me parecen pertinentes para el caso de Bucaramanga:

-          La movilidad es un derecho fundamental, como también lo es el derecho a la vida y a la protección.
-          Implementar espacios para peatones y ciclistas no solo mejora la movilidad sino la convivencia, la salud pública, ambiental, mitiga la contaminación por emisión de tóxicos y la gente puede ser más activa y más feliz. Además, son compartidos no solo por ciclistas sino también por otras personas vulnerables. Es decir, permiten la accesibilidad y la inclusión.
-          La seguridad vial es un asunto de co-responsabilidad institucional y de las personas.
-          Los más vulnerables en las vías son los peatones, los ciclistas y los motociclistas
-          Hay que tener en cuenta cuatro conceptos a la hora de pensar infraestructura para peatones y ciclistas: coherencia, conectividad, atractividad-comodidad y seguridad.
-          Es urgente, en las ciudades, pensar en espacios para peatones y bicicletas.

Así, las iniciativas ciudadanas y las entidades competentes tienen un compromiso importante con la ciudad y la calidad de vida de quienes la habitamos. Lo invito, entonces, a que no se desanime por los comentarios. Al contrario, ud. no está solo. Cuenta con la constante veeduría de ciclistas urbanos; nosotros estamos dispuestos a ayudar en la toma de decisiones porque seremos nosotros los principales afectados. A mí me alegra que la bicicleta ya es parte de una agenda social, política, pública, pero me alegraría más saber que las decisiones sobre el ciclismo urbano son socializadas con los directamente involucrados: LOS CICLISTAS URBANOS, agrupados o no, y no solo con un colectivo cercano.

Le agradezco el tiempo que invirtió en leer esta carta, vale la pena conocer la opinión del otro. Me interesa conocer detalles sobre las señalizaciones de prohibido peatón y bicicletas. También me interesa conocer la programación para el día sin carro y conocer la forma como los colectivos, todos son incluidos. Me interesa colaborar en la revisión y ojalá reestructuración de la aprobación de la comisión segunda del Concejo de Bucaramanga, en relación con el artículo 132. Y, por supuesto, me interesa participar activamente en la socialización de los temas que competen a la toma de decisiones en movilidad alternativa limpia.

Quedo atenta a próximas conversaciones.

Atentamente,





ANDREA MARÍA NAVARRETE MOGOLLÓN
Ciclista urbana – Colectiva Mujeres Bici-bles