miércoles, 1 de julio de 2015

DERECHO DE PETICIÓN

Bucaramanga, 3 de julio 2015.


Señores
Dirección de Transito de Bucaramanga
Derecho de Petición Articulo 23 Carta Magna.


Respetados señores.

Haciendo uso de nuestro derecho consagrado en el artículo 23 de la constitución nacional, solicitamos de manera respetuosa como autoridades competentes en temas de transporte y tránsito, tal como lo establece las normas que le regulan como la ley 769 de 2002 y 336 de 1996, frente a lo siguiente:

HECHOS

Como ciudadanos comprometidos con los problemas de movilidad y el ambiente optamos como medio de transporte el trasporte no motorizado para nuestro desplazamiento a las diferentes actividades del día como lo son trabajo o estudio; sin embargo, al desplazarnos por la ciudad encontramos que en una gran parte de la misma existen señales de prohibición de bicicletas para nuestro transito libre.

Consideramos que estas señales de prohibido, además de ser restrictivas del uso de la bicicleta, vulneran el derecho constitucional al que tienen todos los Colombianos a desplazarnos, artículo 24 CN, y usar del mobiliario público, de la misma forma atentan contra el principio de equidad de la administración pública, ya que se privilegia a los usuarios de vehículo particular y la motocicleta por las vías de uso público.

En la misma línea, por parte de la administración, se esgrime que esta decisión está fundamentada en las circunstancias de seguridad vial. Sin embargo, estas mismas medidas no se han tomado con los peatones en los casos en donde se presentan accidentes con estos actores o a los sitios donde se presentan accidentes con vehículos automotores bien sean motocicletas o automóviles, por tanto no es equitativa la forma en la que se imparte el control y vigilancia en las vías de la ciudad.

ARGUMENTOS DE DERECHO.

Constitución Nacional

ARTICULO 13. Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica.

El Estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará medidas en favor de grupos discriminados o marginados. El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se cometan.

ARTICULO 24. Todo colombiano, con las limitaciones que establezca la ley, tiene derecho a circular libremente por el territorio nacional, a entrar y salir de él, y a permanecer y residenciarse en Colombia.

ARTICULO 79. Todas las personas tienen derecho a gozar de un ambiente sano. La ley garantizará la participación de la comunidad en las decisiones que puedan afectarlo. Es deber del Estado proteger la diversidad e integridad del ambiente, conservar las áreas de especial importancia ecológica y fomentar la educación para el logro de estos fines.

ARTICULO 82. Es deber del Estado velar por la protección de la integridad del espacio público y por su destinación al uso común, el cual prevalece sobre el interés particular. Las entidades públicas participarán en la plusvalía que genere su acción urbanística y regularán la utilización del suelo y del espacio aéreo urbano en defensa del interés común.

ARTICULO 88. La ley regulará las acciones populares para la protección de los derechos e intereses colectivos, relacionados con el patrimonio, el espacio, la seguridad y la salubridad públicos, la moral administrativa, el ambiente, la libre competencia económica y otros de similar naturaleza que se definen en ella. También regulará las acciones originadas en los daños ocasionados a un número plural de personas, sin perjuicio de las correspondientes acciones particulares. Así mismo, definirá los casos de responsabilidad civil objetiva por el daño inferido a los derechos e intereses colectivos.

ARTICULO 89. Además de los consagrados en los artículos anteriores, la ley establecerá los demás recursos, las acciones, y los procedimientos necesarios para que puedan propugnar por la integridad del orden jurídico, y por la protección de sus derechos individuales, de grupo o colectivos, frente a la acción u omisión de las autoridades públicas.

Código de Transito Ley 769 de 2002

ARTÍCULO 94. NORMAS GENERALES PARA BICICLETAS, TRICICLOS, MOTOCICLETAS, MOTOCICLOS Y MOTOTRICICLOS. Los conductores de bicicletas, triciclos, motocicletas, motociclos y mototriciclos, estarán sujetos a las siguientes normas:

Deben transitar por la derecha de las vías a distancia no mayor de un (1) metro de la acera u orilla y nunca utilizar las vías exclusivas para servicio público colectivo.

ARTÍCULO 1°. ÁMBITO DE APLICACIÓN Y PRINCIPIOS. Modificado por el art. 1, Ley 1383 de 2010. Las normas del presente Código rigen en todo el territorio nacional y regulan la circulación de los peatones, usuarios, pasajeros, conductores, motociclistas, ciclistas, agentes de tránsito, y vehículos por las vías públicas o privadas que están abiertas al público, o en las vías privadas, que internamente circulen vehículos; así como la actuación y procedimientos de las autoridades de tránsito. En desarrollo de lo dispuesto por el artículo 24 de la Constitución Política, todo colombiano tiene derecho a circular libremente por el territorio nacional, pero está sujeto a la intervención y reglamentación de las autoridades para garantía de la seguridad y comodidad de los habitantes, especialmente de los peatones y de los discapacitados físicos y mentales, para la preservación de un ambiente sano y la protección del uso común del espacio público.


PETICIÓN

1. Solicitamos a la administración Municipal se retiren las señales de prohibición de la ciudad, y se estimen medidas de protección de la vida de los peatones y los usuarios de la bicicleta, que no sean restrictivas, que por el contrario permitan el coexistir de los diferentes actores de la movilidad de la ciudad.

2. En caso de ser renuente en la petición No. 1, solicitamos amparo al derecho de igualdad al cual tenemos derecho los ciudadanos Colombianos y que se refleja en que así como se establecieron medidas de restricción de transito de bicicleta, amparados en la accidentalidad vial, se establezcan las medidas de protección idénticas a los otros actores viales como son Motociclistas, peatones, y automovilistas.

3. Solicitamos medidas de pacificación de tráfico en la ciudad así como establecer un plan de seguridad vial donde lo que se establezca que la enseñanza del comportamiento vial debe ser por parte de aquel actor que tiene el potencial de causar más daño, en este sentido deben estar orientadas a proteger a los actores.

4. Así mismo solicitamos la revocatoria del acto administrativo que dispone la colocación de señales de prohibición en el tránsito de bicicletas, esto debido a que el mismo se realiza sin el lleno de los requisitos legales.

5. Finalmente y de no atender la revocatoria directa, debe proceder a realizar la modificación del citado acto, en el sentido de establecer que es permitido el tránsito de bicicletas en estos espacios.

Recibiremos notificación vía correo electrónico mujeresbiciblesbga@gmail.com o eropsimagenta@gmail.com.

Se adjunta formato de firmas de biciusuarios y biciusuarias quienes apoyan el presente derecho de petición.

Agradecemos la atención prestada,




ANDREA MARÍA NAVARRETE MOGOLLÓN
C.C. 63.535.494 de Bucaramanga


miércoles, 13 de mayo de 2015

EL SEXISMO EN LAS CAMPAÑAS DE PROMOCIÓN DEL USO DE LA BICICLETA


Las vías ya están lo suficientemente invadidas de actos violentos, son agresivas y ejercen violencia en contra de los seres humanos como para, desde otro tipo de violencia, la sexual, usar campañas sexistas para promover el uso urbano de la bicicleta. Hoy, desde nuestra cuenta en Twitter, @MujeresBicibles, nos presentaron la campaña “Yo tengo las ‘huevas’ para montar en bici”, la cual, con indignación, consideramos sexista. Sin embargo, revisemos el contexto.

Según la wiki, Sexismo, discriminación sexual o discriminación de género, es el prejuicio o discriminación basada en el sexo o género, también se refiere a las condiciones o actitudes que promueven estereotipos de roles sociales establecidos en diferencias sexuales. Las actitudes sexistas se sostienen en creencias y estereotipos tradicionales sobre los distintos roles de género. El término se utiliza habitualmente para referirse a la discriminación de las mujeres […] A menudo el sexismo es asociado con argumentos sobre la supremacía de género.

Así pues, la campaña “Yo tengo las ‘huevas’ para montar en bici”, es sexista porque usa la palabra “huevas” que refieren, de acuerdo con los usos culturales del término, a las gónadas masculinas, para tratar de destacar el valor, la osadía y el coraje que tienen los varones, por tener testículos, sobre las mujeres, quienes evidentemente no los  poseemos.  Es decir, las mujeres, para lograr movilizarnos en bicicleta en Bucaramanga, debemos tener “huevas”, lo cual no atañe al coraje sino a una falsa idea de masculinidad. Esto es sexismo.

Además, no hay necesidad alguna de acudir a otros términos sexuales, “símbolos”, partes del cuerpo de los humanos, o palabras que culturalmente se les ha dado un significado sexista para promover la bicicleta. La bicicleta se promueve desde la tolerancia, desde el desarrollo de una política pública que garantice la seguridad y el tránsito no solo de ciclistas, sino de cualquier actor de la vía. Y la bicicleta, por supuesto, se promueve desde el ejemplo y el uso diario o continuo para las acciones de la vida.

Finalmente, y para destacar lo absurdo de la campaña, no hay nada más frágil y vulnerable que una “hueva”.


UNA AMENAZA CONSTANTE LLAMADA LIBRE PARQUEO

Érika Delgado era bumanguesa y se fue a trabajar a Bogotá. También era ciclista urbana y creía en la movilidad alternativa. Érika, la noche del 12 de mayo, pedaleando, encontró la muerte en plena carrera séptima con 54, arrollada por un bus dual de Transmilenio que la embistió cuando ella intentó seguir su camino pasando por la izquierda de otro bus, que había aparcado en plena vía. Esa escena, aunque fue en otra ciudad, no es ajena a nuestro contexto.

A diario, los y las ciclistas estamos enfrentados a abrirnos paso por la izquierda y no por gusto, sino porque toca. Otra, meternos al andén y vulnerar también la vida de peatones. Sino, cambiar de vehículo, lo cual es contraproducente con la cantidad de carros y motos que diariamente entran a circular y porque estamos convencidos de las bondades del uso urbano de la bici. Conclusión: solo tenemos opciones de alto riesgo, consecuencia de la indiferencia.

En nuestros recorridos vamos encontrando vehículos motorizados mal aparcados, y no solo uno, sino que es una constante durante todo el trayecto. Y es que de un tiempo para acá, las vías son el parqueadero de quienes creen que pueden dejar su medio de transporte justo frente al lugar donde necesitan hacer lo suyo: comer, comprar, pagar, etc., y, aunque eso tiene multa, no parece ser una medida de control y la conciencia ciudadana no les da para darse cuenta del error.

Así pues, la invasión del espacio público por parte de conductores de vehículos motorizados es un fenómeno urbano que sí pone en riesgo a peatones y ciclistas. Y, de paso, intensifica la necesidad de quienes nos movemos en bici, de tener espacios exclusivos en las vías, o de que la ciudad genere condiciones para circular de manera segura, porque todo el tiempo estamos en medio de los carros y en hora pico la situación empeora.

Los y las ciclistas, muchos nos habrán escuchado, como no tenemos bici-carriles ni ciclo-rutas, y sí más de 65 señales que prohíben nuestra circulación, hablamos de compartir la vía, de pacificar el tránsito y exigimos a viva voz y pedaleando nuestro derecho a movernos en bicicleta por la ciudad. Sin embargo, compartir la vía es también un ejercicio de tolerancia por parte de todos;  implica atención de quienes conducen, educación ciudadana y también el desarrollo de una política pública que proteja al ciclista y le permita su tránsito.

Sin ciclo-rutas, sin voluntad política, sin atención, sin prelación, sin educación vial, no hay movilidad con garantías. Y la indiferencia también mata.

lunes, 4 de mayo de 2015

UN RETO DE 30 DÍAS EN BICICLETA

Durante los 30 días de abril varios amorosos y amorosas de la bicicleta nos unimos no solo en Colombia, sino en varios países del mundo, para celebrar la bici, y pedalear todos los días. Fueron 30 días de registro diario, y de toma de datos. Aunque soy ciclista urbana y la bicicleta es mi principal medio de transporte, la novedad de estos 30 días radica justamente en ese registro, las reflexiones cotidianas y en “pensar la foto”. Y, de paso, leer la experiencia de otros, quienes como yo, juiciosamente pedalearon. Hay esperanza.




LOS DATOS

Total kilómetros pedaleados: 409,85 Kms.
Total dinero ahorrado en transporte: $209.000
Total dinero invertido en Metrolínea: Cero.
Total dinero invertido en taxis: $10.200
Total emisiones CO2: Cero.

Un dato interesante. Si hubiese hecho esos recorridos en moto, la cantidad de CO2 en Kg emitido hubiese sido de 49.2. En carro, 69,7 Kg de CO2. Así que pude decirse que, en un mes, le estoy ahorrando esas emisiones a la atmósfera. Un número importante, cuando se trata de cuidar el planeta.

La mayoría del kilometraje lo sumé yendo al trabajo en bici, aunque también hice salidas de entretenimiento, deporte y diversión. También hice mis compras en bici, mis salidas nocturnas en bici y, en general, todos mis recorridos fueron en bicicleta.



LO BUENO DE LOS #30DEB

El año pasado evidencié la experiencia durante los 30 días de abril, en Bucaramanga y 2 biciusuarios en Colombia, incluyéndome. Este año, fuimos 29 personas en Bucaramanga y casi 100 en Colombia, la mayoría mujeres. Así que el aumento es considerable. Además, muchos de ellos y ellas, estoy  segura, tienen a la bici como principal medio de transporte y, en el ejemplo, vamos sumando.

Asimismo, desde el año pasado, ha aumentado la presencia de biciparqueaderos en algunos sitios de la ciudad. La universidad donde trabajo, la Unab, por fortuna, cuenta con 3 y gratuitos. También se han sumado biciparqueaderos en centros comerciales, como La Quinta y Megamall; tiendas para mercar, como Jumbo; restaurantes como El garaje, Opus 27 y Chips & Chips, entre otros. Más de 24 espacios exclusivos para aparcar la bici, al servicio de quienes pedaleamos.

También, vale la pena destacar que este año empecé a usar una bicicleta híbrida urbana para mis desplazamientos en la ciudad, la Vita Comp de Specialized. El rendimiento es mucho mejor para moverse en bici por el pavimento comparado con una bici MTB que, aunque son poderosas, sí se siente la diferencia de desplazamiento por la rugosidad de la superficie típico de una MTB. Las urbanas tienen llanta lisa que le dan un efecto de “vuelo” en el desplazamiento. Otra experiencia de movilidad.

#VitaComp Specialized


LO MALO DE LOS #30DEB

Bucaramanga sigue con sus señales de prohibido circular en bicicleta. Bucaramanga sigue sin reconocer a la bicicleta como un vehículo útil para la movilidad urbana, una buena alternativa para aliviar ese caos que se vive los 365 días del año. Quienes administran la ciudad continúan construyendo para el auto (les recuerdo q, por ej., en 2014 del presupuesto para infraestructura vial, el 96% fue destinado en construcción de vías para parque automotor, 3% para transporte público, 3% para peatón y 0% para ciclorutas), y así vamos.

Además de este panorama desolador, que parece detenido en el tiempo pero que con el paso del tiempo nos perjudica, quiero mencionar otro fenómeno en crecimiento: EL LIBRE PARQUEO. Un fenómeno que no solo perjudica a los peatones, quienes la mayoría de las veces son enviados a caminar sobre la vía, sino también a las biciusuarias y los biciusuarios.

¿Por qué es peligro para alguien que se mueve en bici que los autos se parqueen sobre la vía dispuesta para la movilidad de TODO tipo de vehículo? Fácil, porque cada carro mal parqueadero, generalmente del lado derecho de la vía, expone a que quienes vamos en bici nos desplacemos hacia el centro de la misma, muchas veces casi que ocupando el carril izquierdo, donde carros y motos tienen mayor velocidad. Y eso, ¿a quién importa? A los conductores, no, aunque son susceptible de una infracción. A los peatones, sí, pero parece no importarles porque es justamente en su conducta que se “programa” también el comportamiento de conductores (por ej., los peatones siempre esperan el tránsito de autos antes de cruzar una cebra, cuando es el auto quien debe detenerse). A los y las ciclistas, sí, pero siempre llevamos mantras mentales para que la buena energía nos favorezca, porque no somos escuchados.

¿Y quién controla el libre parqueo? ¿Quién regula a estos infractores? ¿Quién les pide que paguen parqueadero? ¿Quién regula la conducta de quienes no consideran el espacio público como público sino como suyo? Parece que nadie porque, como mencioné al principio, es un fenómeno en ascenso. Las carreras 22, 27, 33, 34, 36, las calles 34 y 36, etc., por solo mencionar unas cuantas direcciones, ya tienen montado su negocio informal de libre parqueo de dar una moneda a quienes cuidan el descuido de unos ciudadanos y unas ciudadanas mal educadas. Gente al volante, ¿en serio no tienen para pagar unas horas de parqueadero? Un llamado a la autoridad, un llamado a la ciudadanía, un llamado a la tolerancia en la vía, un llamado a pacificar la calle.

Y también seguimos viviendo acoso callejero.

Foto tomada de: http://www.vanguardia.com/santander/bucaramanga/240997-aprobacion-del-pot-les-dara-via-libre-a-los-cepos-y-a-las-zonas-de-parq


ALGO SOBRE EL ACOSO CALLEJERO

El año pasado registré en mi reporte de los #30DEB un caso de acoso callejero perpetrado por un motociclista. Pues, un año después, no hemos superado ni como ciudadanos ni ciudadanas, ni con las autoridades competentes quienes deben regular y evitar este tipo de violencia en las vías, me refiero a campañas por parte de Te Veo Bien contra el acoso callejero o desde la misma oficina de Mujer y Equidad de Género de la Gobernación de Santander, la exposición que tenemos las bici-usuarias en nuestra movilidad.

Según el observatorio de Acoso Callejero de Chile, el acoso callejero “son prácticas de connotación sexual ejercidas por una persona desconocida, en espacios públicos o semipúblicos. Estas acciones son unidireccionales, es decir, no son consentidas por la víctima y quien acosa no tiene interés de entablar una comunicación real con la persona agredida”. Las mujeres que pedaleamos, en nuestros desplazamientos, estamos expuestas todos los días a silbidos, miradas morbosas y lascivas, frases subidas de tono, gestos obscenos, piropos, groserías y comentarios sexuales de todo tipo.

En Colombia, existe el proyecto de Ley 112 de 2014 del Senado, por el cual se “crea el tipo penal de acoso sexual en transporte público”, pero se concentra únicamente en dicho transporte y, en Bogotá, consecuencia de ellos, por ejemplo tomaron medidas arbitrarias como establecer vagones preferenciales para mujeres. Sin embargo, este proyecto de ley tipifica una forma de delito, el acoso sexual, pero no el callejero. Asimismo, el artículo 210A del Código Penal Colombiano afirma que “El que en beneficio suyo o de un tercero y valiéndose de su superioridad manifiesta o relaciones de autoridad o de poder, edad, sexo, posición laboral, social, familiar o económica, acose, persiga, hostigue o asedie física o verbalmente, con fines sexuales no consentidos, a otra persona, incurrirá en prisión de uno (1) a tres (3) años”. Pero sigue sin tipificar el acoso callejero, el cual parece no estar regulado como delito en el Código Penal Colombiano.

Así que una mujer que se vea expuesta a acoso callejero, si logra tener las pruebas de lo sucedido, con los datos de quien la agrede, puede quizás hacer uso de la ley 1257 del 2008, “Por la cual se dictan normas de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y discriminación contra las mujeres, se reforman los Código Penal, de Procedimiento Penal, la Ley 294 de 1996 y se dictan otras disposiciones”. Pero sigue sin tipificarse el acoso callejero.

¿Qué nos queda? Respetar los límites. Insisto, pacificar las vías.



Fotografía tomada de: http://www.emol.com/tendenciasymujer/Noticias/2014/02/02/25254/Surge-grupo-chileno-contra-el-acoso-callejero-y-los-piropos.aspx







lunes, 20 de abril de 2015

A PROPÓSITO DEL DÍA MUNDIAL DE LA BICI: ¿QUIÉN PODRÁ DEFENDERNOS?

Ayer celebramos, como se debía, el #DíaMundialDeLaBicicleta: PEDALEANDO. Todo estuvo bonito, muchas bombas, música, solecito y centenares de #CiclistasFelices. Incluso, estuvo hasta el alcalde, el mismo que habla -sin saber- sobre sostenibilidad y que ha sabido “vender” una idea de gobierno, ocupado también en lucir bien “en cicla” para la foto, como si fuera el mismo Hans Christian Andersen su asesor de historias fantásticas. Leamos una:

-     Mujer Bici-ble: Señor alcalde, muy chévere que pedalee, ¿y las ciclorrutas?
-     Luchito-en-bici: A mí me entregaron una ciudad organizada.
-     Mujer Bici-ble: Pero, ¿y las megaobras que se están haciendo? En ninguna contemplaron ciclorrutas.
-     Luchito-en-bici: Para eso le damos a la gente el ciclopaseo… (Y se va despavorido).
-      Mujer Bici-ble: ¡Plop!

- Se cierra el telón –

Y acá otra historia fantástica: Ocupamos el primer puesto latinoamericano en ciudades sostenibles (http://www.vanguardia.com/area-metropolitana/bucaramanga/307057-bucaramanga-primer-puesto-latinoamericano-en-ciudades-sostenib): sin ciclorrutas, con un sistema de transporte pésimo, con serios problemas con las basuras, talando árboles, destruyendo parques, ampliando vías. Pero, como acá ahora viven más ricos que pobres, entonces somos una ciudad pujante, de grandes inversiones, de megaobras y de industrias. No importa si se acaba el verde y el oxígeno, siempre y cuando impere el gris y el monóxido, somos sostenibles. Y ahí vamos.

Ahora, hablemos de bicicletas. Me llama poderosamente la atención algunas imágenes –muy ilustrativas por cierto- facilitadas por Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos sobre la bici. Acá, algunas reflexiones al respecto.

Primera imagen: Porcentaje de población que se transporta a pie y en bicicleta.

 Foto tomada de: Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos.

La gran noticia es que el porcentaje de biciusuarios (en general, porque la imagen no enfatiza en género) se mantiene: desde 2012, seguimos siendo el mismo triste 2%, y, en cambio, disminuyó el número de caminantes o peatones, de un 16% a un 8%. Al parecer, solo el 10% de la población nos movemos en bici o somos peatones. ¿Esto qué significa? Parece que el gobierno de la “Capital Sostenible” se raja en la planeación y desarrollo de una política de desarrollo urbano, una política pública a favor de usos alternativos de movilidad, como la bicicleta y de “caminantes seguros”, que además de ofrecer ciclopaseos, complemente ese pequeño aporte desde el ciclismo recreativo con vías de uso para biciusuarios -biciusuarias y con senderos para caminantes. En la política actual, entonces, ese desarrollo urbano es entendido con el imperativo de ampliar vías, construir megaobras excluyentes para el transporte activo e invertir en infraestructura para favorecer el uso del auto, desplazando a ciclistas y peatones a los últimos puestos de la jerarquía de movilidad (Recorderis: primero peatón, segundo ciclista, tercero transporte público, cuarto transporte de carga, quinto transporte particular).

Segunda imagen: Km de ciclorrutas proyectadas en los Planes Maestros de Movilidad 2011 – 2030.

                          Foto tomada de: Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos.

El Plan Maestro de Movilidad de Bucaramanga (PMMB), en la página 11, plantea las siguientes preguntas: “¿Cómo es la ciudad donde quieren vivir sus habitantes actuales y futuros? ¿Los habitantes quieren una ciudad poco densa que dependa mucho del vehículo privado o una ciudad densificada con posibilidades de realizar viajes no motorizados?...” Preguntas de fondo que, de ser respondidas no solo por los gobernantes sino también por cada ciudadano / ciudadana, haría que se centrara ese desarrollo urbano en una ciudad para la gente y no para los autos.

De acuerdo con el PMMB, se proyectó construir, desde este año, un promedio por año de 2.6 kilómetros de ciclorruta en Bucaramanga, 4 km en Floridablanca, 0.9 km en Girón y 3.9 en Piedecuesta. Lo más triste del asunto no son las extensiones irrisorias por año (2.600 metros por año), sino que nada de esto ha sucedido. El gobierno de Luchito-en-bici no cumplió

Ni un metro. Ni medio metro. Ni un centímetro. Luchito-en-bici prometió, en mayo del año pasado, una ciclorruta en la carrera 17 y nos mintió. Un año después volvió con los mismos bombos y platillos a prometer una ciclorruta inviable en lo urbano, buenísima en lo recreativo, y que hará feliz a los que se contentan con poquito. Sin embargo, sí se están ampliando vías (sin ciclorrutas), con esos desgastados bombos y platillos inauguraron el Viaducto de la Novena y las megaobras, que no son mas que megaruinas ecológicas, no contemplan ni medio metro de ciclorruta.

Dice el community manager de Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos que, “como ciudadanos debemos hacer seguimiento al cumplimiento de estas metas y analizar si quedan plasmadas o no, dentro de los compromisos de los candidatos a las alcaldías en sus programas de gobierno”. Sí, toca.

Tercera imagen: Metas establecidas en construcción de ciclorrutas en los planes de desarrollo 2012 – 2015.

Foto tomada de: Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos

Rajados. Cero. Bajo cero. Mejor dicho. Congelados. No se ha construido la red de ciclorrutas (me temo que a Luchito-en-bici ya le quedó grande), a la cual le quito el eco porque no se trata de hacer turismo en bici o de ampliar la extensión del ciclopaseo, que está muy bien para promocionar el ciclismo recreativo, sino de CONSTRUIR CICLORUTAS EFICIENTES Y EFICACES PARA LA MOVILIDAD EN BICICLETA. Algo que, si leemos de nuevo la primera historia fantástica compartida más arriba, Luchito-en-bici no entiende. Una cosa es el ciclismo recreativo, que es chévere, que es divertido, que promueve hábitos saludables, pero otra es mi decisión política de movilidad, el uso urbano de la bicicleta para moverme al trabajo, a la escuela, a la universidad: no uso auto (porque es ridículo mover mis kilos en toneladas de chatarra, ser esclava / esclavo de impuestos, sufrir el estatismo del trancón, vivir para mantener un auto, etc.), uso la bici y me mueve la bici. La posibilidad de usar el transporte público es viable, por supuesto, para aliviar tanta congestión en las vías; sin embargo, el de acá, es ofensivo.

En este aspecto la política pública se raja: no hay conectividad de medios alternativos de transporte (sistema modal) y no la hay porque la única posibilidad que se le da a la gente es usar un sistema deficiente de transporte, o subirse a un auto o a una moto, si es que no quiere juntarse con la chusma; la política pública no evolucionó en medidas incluyentes para sistemas limpios de movilidad y todo se queda en el papel. Estatismo en las vías por culpa de tanto carro y su uso irracional. Estatismo en la política pública.

Pero no solo se rajó Luchito-en-bici. También se rajaron el alcalde de Floridablanca (¿pero quién?) por solo plantear una meta de kilometraje de ciclorruta, y el de Girón y de Piedecuesta, porque ni siquiera lo incluyeron en los planes de desarrollo.

Cuarta imagen. Movilidad e inversión en el Área Metropolitana de Bucaramanga.

Foto tomada de: Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos

Esta imagen es simplemente es preocupante. ¿Recuerdan las preguntas planteadas en la segunda imagen? Acá Luchito-en-bici y los demás alcaldes nos responden: la inversión en movilidad en los municipios del Área Metropolitana es del 96% para el transporte particular motorizado. Solo el 3% para el transporte público. Solo el 1% (1.710 millones) para peatones. Y, lea bien, el 0% para ciclistas, es decir, NO HUBO INVERSIÓN. Entonces son ciudades para los autos, no para las personas. El desarrollo urbano en movilidad, casi en un 100% se centra en los carros (que son menos), y deja de lado a los peatones (que somos todos) y a los ciclistas (que estoy segura, me perdonan en Bucaramanga cómo vamos, somos más del 2%). Es decir, los impuestos de TODAS las personas de Bucaramanga y el AMB, todos quienes pagamos impuestos, les estamos regalando vías a los autos. ¿No les preocupa? Es como si cada uno de nosotros / nosotras le está pagando la casa al vecino, mientras paga arriendo para su propia casa. ¡Ridículo!

Y, mientras tanto, en la ciudad más sostenible de Latinoamérica, los y las ciclistas celebramos el #DíaMundialDeLaBicicleta. Y ahora, ¿quién podrá defendernos?

Foto tomada de: Instituto Juventud Deporte Recreación Inderbu


jueves, 9 de abril de 2015

ATENCIÓN: ESTA VAINA ESTÁ RETROCEDIENDO

Qué lindo es el progreso y  más cuando se cree que ese progreso, por fin y de una vez por todas, empezará a aliviar algún problema urbano de urgencia; por nombrar uno, el de la movilidad. Hoy, después de la larga espera, estrenaron “el puente más grande del mundo”, porque a los santandereanos nos gusta todo grande, el pedazo de carne grande, grande la arepa, grande el santísimo que nos bendice desde lo que era el nicho del oso de anteojos y de varias especies de aves, y también grande el puente atirantado que salvará a los autos del estatismo en el cual se encuentran sometidos, guiño guiño.

Pues también con bombos y platillos lo inauguraron, hicieron la respectiva quema de pólvora y contonearon el plumaje todos aquellos y aquellas que nos administran, nos lideran y nos excluyen. Exclusión, palabra de rabiosa actualidad. Pues sí, 15 ciclistas fuimos a ver y la sorpresa fue que no pudimos entrar por “llevar una bicicleta”, ese aparato extraño, alógeno, medio mamerto, que asusta y “amenaza” a una inmensa mayoría. Nos empujaron los peregrinos sociales del progreso. Otros, nos miraron como bichos raros, pero –en definitiva- no nos dejaron entrar. Y entonces nos fuimos y luego volvimos, con 100 ciclistas  mas, otra vez pedaleando, para encontrarnos de frente y de una buena vez con ese progreso de 134.759.896.204 pesos (otra cifra grande, como nos gusta) que, cosa rara, no incluyó ciclorutas.

Foto: Jonnathan Montoya

Luchito, que sabe harto de sostenibilidad, dijo que fue muy importante el aspecto ambiental “pues el impacto sobre las quebradas La Iglesia y La Rosita, que pasan por la base del puente, hubiera sido mucho mayor si hubiera sido un puente tradicional. Se necesitarían 10 soportes”. Gracias Lucho. Aunque para construir tu puentecito con tirantitas, se talaron más de 100 árboles, y oh sorpresa, se excluyó ese metro con 50 cms que los y las ciclistas necesitamos para rodar seguros, en tu capital insostenible.

Dicen los expertos que este nuevo paso al rotundo éxito urbano tampoco sirve de nada. ¡Qué escépticos somos! ¿Por qué? Fácil: porque no está completa la troncal y los autos, pobrecitos, seguirán en el estatismo apenas lleguen al Mutis (aunque ya lo viven). A problemas integrales soluciones medias tintas, esa es la lógica en la capital sostenible.


Y bueno, volviendo a las bicis, qué pesar que los y las usuarios/as de bicicletas, que somos una población en ascenso, que pedaleamos a pesar de la señalización de prohibido circular en bicicleta, pero que sí fluimos en el tránsito vehicular, sigamos siendo relegados de las “megaobras”, puesto que no se incluyó una ciclorruta ni en el tercer carril, ni en el intercambiador de la normal, ni en ninguno de esos futuros símbolos, siempre adelante ni un paso atrás, de la impronunciable santandereanidad. Pero que quede claro, eso sí, que ese progreso, literalmente, nos atropella.

Revisa el video: https://www.facebook.com/video.php?v=1068447419837475

miércoles, 18 de marzo de 2015

LO ÚNICO MEJOR DE MONTAR EN BICI ES MONTAR MÁS EN BICI, VERSIÓN 2015

Hay varios sitios web que exponen más de 1000 razones por las cuales montar en bici: por salud, por economía, por ecología, para relajar la mente, para crear comunidad, para interactuar con la ciudad y los paisajes urbanos, para reivindicar el derecho que tenemos a la vía, y así vamos sumando. Quienes pedaleamos a diario, de manera urbana para llegar a nuestros destinos, sabemos que esto no es más que la purita verdad y no nos cansamos de exaltar lo bueno, lo bonito y lo barato que es montar en una bicicleta.

Pues bien. Pensando en estos beneficios y después de la maravillosa experiencia de #30DíasEnBici2014, nos trajimos el evento a Colombia, 30 Días en Bici Colombia, y ahora somos más los biciusuarios interesados en compartir, día a día, durante 30 días, nuestros #30DEB, en una ciudad que sigue encontrando a los amorosos de la bici, a pesar del desinterés administrativo público de quienes nos gobiernan de promover e implementar la movilidad sostenible.

30 Días en Bici, 30 days of bikes, #30DEB, #30DOB #30DíasEnBici #30DaysOfBiking, nació en Minneapolis, en 2010, se extendió a España y ahora gana territorio en algunos países Latinoamericanos. Pero, ¿en qué consiste? Consiste en promover el uso diario de la bici por medio de esta invitación a pedalear durante los 30 días de abril, ojalá de manera urbana -aunque también se acepta recreativa y deportiva-, y reportar la experiencia en redes sociales y sitios web con textos, fotos o videos.

¿CÓMO PARTICIPAR EN LOS #30DEB?

1.       Regístrate en: http://www.30daysofbiking.com/pledge.
2.      Del 1 al 30 de abril, pedalea diariamente.
3.      Cuenta la experiencia desde tus redes sociales o sitios web.
4.      Revisa las actividades que se organizan en tu ciudad, a propósito de los #30DEB.
5.      ¿Te animas de nuevo el próximo año?



#30DEB EN BUCARAMANGA Y EL ÁREA METROPOLITANA

Pensando en hacer de los #30DEB una experiencia divertida y memorable para todos y todas en Bucaramanga y el Área Metropolitana, Mujeres Bici-bles y Welcome Bucaramanga vamos a premiar la mejor experiencia del mes y también, para celebrar que estamos pedaleando, organizamos actividades alusivas durante el mes (debes estar pendiente en el fan page de MB).

Requisitos para elegir la mejor experiencia:

-         Hacer el registro oficial del evento mundial en http://www.30daysofbiking.com/pledge
-         Enviar a @mujeresbiciblesbga@gmail.com el link de tu perfil del Facebook, tu blogger, tu cuenta en twitter o los sitios web en donde compartirás la experiencia de los #30DíasEnBici
-         Registrar todos los días del mes (30 días).
-         Acompañar tus registros de mucha creatividad y emoción. Acá, déjate llevar por tu creatividad (¿Te animas a fotografiar todos los días? ¿A hacer videos?). También queremos que reflexiones sobre qué significa moverse en bicicleta por las vías de Bucaramanga y el Área Metropolitana.
-         Participar en las demás actividades programadas en abril, que se compartirán en las redes sociales de Mujeres Bici-bles.
-         Sólo para experiencias de biciusuarios en Bucaramanga, Girón, Floridablanca y Piedecuesta.

-         El o la ganadora será notificada en los primeros días de mayo por los organizadores y compartiremos la información por redes sociales. 





lunes, 16 de marzo de 2015

NO HAY MOVILIDAD CON GARANTÍAS, EN BUCARAMANGA

...Hablando de peatones y bicicletas, esta editorial del periódico gente de Cabecera me gusta mucho porque llama la atención sobre 2 actores de movilidad ignorados, segregados y violentados, en esta, la ciudad del parque automotor, otrora ciudad de los parques. Hablo de peatones y ciclistas.

Se volvió un deporte de alto riesgo eso de caminar y cruzar la calle, con cebras borrosas o cebras ausentes o cebras también ignoradas por la neurosis colectiva característica del transporte motorizado. El caso es que es un riesgo. También es un riesgo, y aún peor, eso de montar en bici, en la ciudad sin bucaros (¿han visto alguno? Yo no. Porque nos talaron nuestros bucaros), en una ciudad llena de PROHIBIDO CIRCULAR EN BICICLETA, sin ciclorrutas, sin ciclovías (no la del domingo), sin voluntad política, sin atención, sin prelación, sin sin, la sin-city.

Las vías, incluso, son un foco de contaminación auditiva porque en cada "haga lado" suena un pitazo de los mismos neuróticos del volante, esos que creen que la vía es suya porque ese es el mensaje que deja darle prelación al auto, por encima de lo demás. Los mismos que aparcan donde quieran, porque el parqueadero está caro, porque pagan impuestos y eso los convierte en dueños del espacio público, o porque no tienen donde dejar su tonelada de "progreso" mientras compra el pan. Sí, la sin-city.

Entonces al peatón o al ciclista nos toca, todos los días, arriesgar la vida mientras intentamos desplazarnos por nuestros propios medios y nuestra voluntad. Nos toca repetir mantras mentales mientras suenan los pitos, mientras pedaleamos o corremos para salvar la vida. Exacto: NO HAY MOVILIDAD CON GARANTÍAS.

Gilberto Camacho Amorocho, gracias por destacar "que no hay que inventar nada para hacer de la movilidad urbana algo donde los tres actores que diariamente nos movilizamos quedemos incluidos y no como está ahora, que solo se piensa en los automóviles". Ud., con su publicación, le suma a nuestra lucha cotidiana con estas palabras. He visto otros periodistas muy inquietos por la movilidad alternativa y en medio de lo que pueden decir, uds. escriben y llaman la atención al respecto. Sumamos fuerzas...

Acá la noticia: 
http://www.gentedecanaveral.com/2015/03/sistemas-integrales-de-semaforizacion/

miércoles, 11 de marzo de 2015

SEGUNDO INTENTO PARA LA PRIMERA CICLORRUTA EN BUCARAMANGA

Otra vez Luis Francisco Bohorquez con sus chascarrillos. Quisiera poder tenerlo frente a mí y con amor regalarle una copia del Plan Maestro de Movilidad, ese que publicó la Uis, el cual, para bien o para mal, rescata una planeación en ciclorrutas y biciparqueaderos. Ese mismo Plan que al menos contempló un mínimo de kilometraje de ciclorrutas por año, pero que, al sol de hoy, nada de nada. El plan que ignoraron los concejales de la segunda comisión del Concejo de Bucaramanga (a la cabeza de Sandra Pachón, Carmen Lucía Agredo, Sonia Navas, Uriel Ortiz, Christian Niño, Cleomedes bello y Raúl Oviedo Torra), cuando aprobaron un Pot que no le sirve a los ciclistas de la ciudad y que no es coherente con una "capital sostenible" (!).
Me sentaría con él, con Luis Francisco Bohorquez y sobre la mesa ubicaría ese plan y también el manual de Ciclociudades; llamaría a un par de amigos bien enterados del tema de la bici y a varios ciclistas urbanos (ojo, no de ciclopaseo), y entre todos, mapa en mano, haríamos un ejercicio más cercano a la realidad para no seguir alimentando tales ramplonerías como "acá no hay por dónde" o "es complicado".
Y bueno, qué significa para Luis Francisco Bohórquez "comulgar con la naturaleza", quizás ¿darle vías a los carros, talar y destruir parques? ¿Eso no es más complicado? Parece que tampoco lo es para el Area Metropolitana De Bucaramanga.
¿Por qué le ven tanto complique a generar cultura bici en una ciudad que se está llenando de biciusuarios? ¿Creen ellos que hacer algo más que un ciclopaseo o una ciclovía es perder el dinero de Findeter y la administración local y que eso es ciclismo urbano? ¿Quieren comulgar con la naturaleza? Bueno, dejen de sembrar autopistas, vías, intercambiadores, porque adivinen qué cosecharán: carros, motos, polución, contaminación, enfermedades y más caos vial. Y adivinen quiénes respiramos todo ese tóxico: yo, tú, él, ella, nosotros, nosotras, vosotros, vosotras, ellos, ellas... ¡tod@s!.
Está bien generar espacios de esparcimiento y recreación. Reconozco que el ciclismo recreativo ha subido a mucha gente a la bici y eso está muy bien. Pero, lo que no está bien, es que el alcalde se escude en sus falacias para escudar una administración que ha dejado de lado la movilidad alternativa, que desconoce el potencial de la bici como medio de transporte, y que definitivamente no ha hecho NADA por la movilidad SOSTENIBLE, esa palabra que a él tanto le gusta y desgasta.